sábado, 28 de agosto de 2010

Lucha Clasista,... qué es eso?


28-08-2010
Los desclasados
Miguel Coque Durán: Rebelión

La vida les engañó con un sueño falso: aparentar ser lo que no nunca podrán ser. De ahí, el grisáceo de su personal currículum. Crear desclasados ha sido y es uno de los objetivos del capitalismo, porque es el camino más corto para conseguir la fragmentación de una clase social a la que hay que mantener a raya. Facilitar la deserción de clase allana el objeto final del sistema que es el de desintegrar todo lo que suponga un obstáculo organizado y comprometido con la defensa de clase. Empleados del sector privado contra los del sector público, contratados temporales contra fijos, nativos contra inmigrantes o jóvenes contra mayores. Los iguales, cada vez más, se convierten en enemigos y el desclasado es la cuña perfecta para la fragmentación.

Los desclasados se caracterizan, no por aspirar a la legítima mejora de su status, sino por olvidar su procedencia y construir un relato que les aparta del compromiso que un día tuvieron sus padres con ellos, con sus vecinos o con sus compañeros de trabajo. En definitiva, con todo lo colectivo, con todo lo que a través de las emociones del orgullo de clase se ha construido para su distribución.
Los desclasados, a los que se les han dado regalado los derechos, son de una alta exigencia. Cualquier molestia que se les propicie es anticonstitucional y el estado de bienestar ha sido gratuitamente llovido del cielo; las pensiones, la igualdad de género, la salud laboral, las políticas inclusivas… No se afilian a partidos o sindicatos, porque para eso están otros, nunca se comprometen con opciones comprometidas porque ellos son “librepensadores” y el mundo, demostrado queda, ha avanzado gracias a su concepción individualista. Son “apolíticos” y las ideologías están superadas; que es tanto como decir que se encuentran en una permanente fuga de su clase social porque en su baja autoestima no se soportan en ella.

Ellos, defensores de lo suyo, de lo corporativo, por un azaroso devenir social, han podido llegar a convertirse en clase dominante, por ejemplo, en relaciones como empleadores de “sin papeles” que limpian, planchan y cocinan por todo a cien, sin cuestionarse los derechos del otro. Como buen desclasado solo existen los derechos propios.

Los desclasados, desde posiciones críticas pasivas, siempre tienen a mano a aquellos que se movilizan por algo colectivo para zarandearlos y presentarlos como chivos expiatorios de sus culpas, se muestran ágiles a la hora de participar de forma on-line o en barras de café en cómo arreglar el mundo o incluso echan espuma por la boca en los comentarios de los periódicos digitales con seudónimos que no le impliquen; aunque eso sí están prestos a enarbolar banderas, sobre un patético sustrato folklórico, cantando la efímera banda sonora de su equipo.

Producto del esfuerzo de lo público -becas, sanidad universal, prestaciones sociales,…- y de todos aquellos que trabajan por lo público, los desclasados han ido alcanzando espacios de autonomía, independencia y bienestar, pero dicen estar hartos de ser ellos los que sufragan la enseñanza para los inmigrantes, a los burócratas funcionarios, a los parados subvencionados, y por eso se apuntan al nuevo modernismo de pedir la bajada de impuestos o reclamar la “flexibilización” en la organización del trabajo porque tienen la ventaja personal de facilitar su supervivencia individual y arribista, acabando, dicen, con “viejas rémoras del pasado”, aunque estas sean las que hagan sostenible los derechos.

La fotografía que representa a los desclasados podría ser la de una figura egipcia que siempre mira para otro lado; “ésta guerra no va conmigo”, “ni éste cura es mi padre”. Para ellos, hay un camino diferente y más corto que resistir y crecer en común; que es la aplicación de un relato no duradero, camaleónico, móvil y sobre todo una narración psicológica que les evita el dilema personal y el conflicto. Lo contrario obliga a lealtades, a trabajar valores y a la toma de decisiones compartidas y para eso ya están los sindicatos de clase que negocian de todo y para todos.

La consigna interesada nos la dieron los mercados hace tiempo: nada es para siempre. Por tanto, para qué empeñarse en mantener lazos de clase, cuando el mismo cine nos ha enseñado que engancha mucho más el carácter vertiginoso de una sucesión incontrolables de escenas, aunque sean incompresibles y solo sirvan para ocultar el conjunto vacío. De forma opuesta, el sumatorio de fotogramas espaciados, interiorizados, horneados a fuego lento, conforman un relato para los que creemos en la clase social del trabajo; como una virtud pero también como una evidencia y una estrategia de lucha.

A medida que nos acerquemos a la Huelga General del 29-S, con el concurso mediático, asistiremos al festival pernicioso de estos corifeos desclasados.

Miguel Coque Durán es secretario de Formación y Empleo de CCOO de Extremadura

Cuál izquierda?

martes 10 de agosto de 2010
EL SECTARISMO Y EL OPORTUNISMO EN LA IZQUIERDA SOLO PODRAN ELIMINARSE CON UNA ACTITUD ABIERTA Y HONESTA

Pedro Echeverría (especial para ARGENPRESS.info)

1. La revolución cubana, la guerra de Vietnam y la lucha antirracial de los negros en EEUU, lograron una gigantesca irrupción de jóvenes de los sesenta en las luchas sociales. En América Latina las guerrillas de Venezuela, Colombia, Perú, Bolivia y Guatemala fueron la esperanza de liberación continental; en tanto en México se sufría la bárbara represión contra los ferrocarrileros vallejistas, los profesores othonistas y los campesinos del estado de Guerrero.
Sin embargo, del otro lado, estaba destapada en todos los medios informativos la terrible campaña anticomunista encabezada por los gobiernos y empresarios de todos los países. Pero además de ese gran frente anticomunista, internamente los movimientos y organizaciones sufrían confrontaciones entre corrientes que se acusaban mutuamente de “oportunistas” y “sectarios”.

2. Conocí esos términos en la gran “polémica chino/soviética” que se desarrolló en toda la década de los sesenta, en la que el partido de China acusaba de oportunistas, de ser “socialimperialistas” a los dirigentes de la URSS y éstos al mismo tiempo acusaban de sectario a Mao y al gobierno chino por estar radicalizado buscando la guerra. Pienso que esa polémica, que fue internacional y produjo miles de revistas, folletos y libros, fue el origen desarrollado de los conceptos oportunismo y sectarismo en política. Desde entonces pudimos visualizar y usar con razón, pero también con irresponsabilidad, esos calificativos. Vimos divisiones en la guerra de Vietnam, en la revolución cubana, en la lucha de los negros, entre los partidos. Las posiciones políticas radicales comenzaron a ser bautizadas como sectarias y a las reformistas o negociadoras, oportunistas.

3. ¿Cuánto daño han causado esas posiciones políticas confrontadas? Mucho, pero ante las divisiones provocadas, cada sector se da la razón; suele decirse que la división era necesaria, que se dio un “buen paso” porque “se separó el trigo de la cizaña”, se deslindó de dirigentes entreguistas, por un lado o de dirigentes que frenaban todo, por otro. Pero lo más grave es que continúa ese proceso y se usa muchas veces como pretexto para separarse del “enemigo”. Muchos dirían con razón: los sectarios siguen en la confrontación sin crecer, dividiéndose hasta morir y los oportunistas cada vez más integrados al gobierno capitalista. ¿Cómo desviar y suavizar estas divisiones que parecen inevitables por la conformación política de los participantes? No hay otro camino que analizarlas y discutirlas con un espíritu unitario y abierto.

4. Durante la guerra de Vietnam la confrontación chino/soviética –países que se presentaban como “socialistas”- fue atizada por el gobierno de los EEUU para evitar que se unan los dos con los vietnamitas de Ho Chi Minh. Mientras la URSS coqueteaba con los gobiernos de Kennedy, Johnson y Nixon con el argumento de la “coexistencia pacífica”, Mao y el PCCH llamaban a los pueblos al “Internacionalismo proletario”. Los jóvenes radicales nos inclinamos con la posición los chinos; en EEUU con los negros del radical Malcom X y no con Luther King; en Cuba con el Ché Guevara y no con Blas Roca del viejo Partido Comunista de Cuba aliado antes al dictador Batista y en Venezuela por las FALN y no con el Partido Comunista Venezolano del bloque soviético. Los jóvenes en todo el mundo, de manera natural, nos inclinábamos por las posiciones radicales.

5. Cuando defendíamos que el único camino para tomar “el poder” o el gobierno era la lucha guerrillera o violenta (sobre todo después del asesinato de estudiantes en 1968 en Tlatelolco), en 1970 asciende al gobierno de Chile, mediante elecciones, Salvador Allende. Obviamente se fortalece la posición reformista electoral y se debilita la radical, pero al ser asesinado Allende en 1973, mediante un golpe de Estado encabezado por Pinochet y el gobierno de los EEUU, las posiciones guerrilleristas se reconfirman en México y otros países. En ese contexto el gobierno de López Portillo lanza en 1977 la reforma política que integra a la izquierda “oportunista” al electoralismo y aísla a la izquierda “sectaria” a las catacumbas. Es entonces cuando el deslinde se da con toda nitidez después que la clase política hizo triunfar su estrategia divisionista.

6. Mientras la izquierda reformista o electorera caminó hacia la integración total con el gobierno y el Estado, la izquierda radical y “sectaria” siguió dividiéndose en grupo y grupitos que han buscado penetrar los movimientos y las luchas sociales de los trabajadores. Los grupos reformistas, con el inmenso apoyo económico y político del Estado, crecieron en número de afiliados y han logrado mucha presencia en los poderes del país pero, -es lo más importante- su ideología y sus prácticas políticas, se hicieron semejantes, casi iguales, a los del PRI y del PAN. Es cada vez más difícil distinguir entre las posiciones socialdemócratas, las de derecha panista y centro derecha del PRI. En las izquierdas radicales parecen desarrollarse más las divisiones por “alejarse del oportunismo”

7. La realidad es que en México y en el mundo el oportunismo y el sectarismo siguen dañando los procesos revolucionarios en la izquierda; es muy difícil superarlos porque parecen tener fundamentos firmes, reales e históricos en todos los países que se han nombrado y en muchos más. ¿Qué hacer entonces? Buscar eliminar juicios previos, descalificaciones gratuitas y odios personales; paralelamente tratar de elaborar ideas muy abiertas, con voluntad unitaria y respetando hasta donde es posible las diferencia que no perjudiquen los procesos. Si no somos capaces de caminar mediante procesos unitarios donde la voluntad es importante, entonces no logramos derrotar el capitalismo que es el enemigo principal. No es, de ninguna manera, la “unidad de la izquierda a toda costa”, pero sí una prueba de que la igualdad y el respeto tienen un papel esencial en nuestras luchas.

Necesitamos nuevos Trotsky

Viernes 20 de agosto de 2010
LEON TROTSKY, UN REVOLUCIONARIO DE NUESTRA EPOCA

Jorge Altamira (especial para ARGENPRESS.info)

Cuando la pica de un asesino sin paralelo ponía fin, hace setenta años, a la vida de León Trotsky, se producía el crimen de lesa humanidad por antonomasia. El ingreso de la humanidad a la mayor barbarie de su historia exigía el aniquilamiento de todos aquellos verdaderamente capaces de ponerle un fin por medio del arma ya probada de la revolución proletaria.

El asesinato de Trotsky tiene lugar en un definido cuadro contrarrevolucionario mundial: las victorias del fascismo, el franquismo, el nazismo y el stalinismo. Estamos en las postrimerías del pacto Hitler-Stalin y en las vísperas de la invasión hitleriana a la Unión Soviética - el escenario de la primera gran revolución obrera de la historia. La escuela del asesino de Trotsky son los crímenes contra los revolucionarios anarquistas y socialistas cometidos por el stalinismo (en primer lugar, Victorio Codovilla, jefe del partido comunista de Argentina), para evitar un segundo Octubre en la España revolucionaria. Antes la victoria del franquismo que una segunda revolución proletaria - que efectivamente hubiera bloqueado la segunda guerra mundial y cambiado el rumbo de los acontecimientos. Destrozar los cerebros de la revolución curtidos por cuatro décadas de lucha revolucionaria se había transformado en la tarea urgente de la contrarrevolución internacional. Para allanar el camino a la guerra, había que destruir antes a quienes podían transformarla en una guerra civil internacional. Ninguna ‘comunidad internacional' se alzó entonces para declarar la imprescriptibilidad de esos crímenes, los más imprescriptibles de todos porque no serán zanjados en los tribunales de justicia sino en los campos de batalla de la historia. En los años 36-38, Stalin acababa con todo el comité central viviente que había dirigido la revolución de Octubre. La mueca de la historia, implacable ella, había puesto al frente de los tribunales al mismo Vischinsky, un ex menchevique, que en marzo de 1917 había pedido la captura de Lenin (para su eventual fusilamiento) bajo la acusación, en plena guerra, de agente alemán. Este verdugo de todas las estaciones alcanzó su obsesión dos décadas más tarde bajo la batuta de Stalin. El asesinato de Trotsky no ocurrió fuera del tiempo y el espacio sino en condiciones políticas precisas, cuando, solo, se erguía como el último baluarte de la revolución contra la barbarie en marcha de la ilustrada burguesía internacional. El asesinato de Trotsky - el único que previó el holocausto judío apenas Hitler venció, sin resistencia, al proletariado alemán por culpa de sus organizaciones- es una pieza política fundamental en el engranaje de la guerra mundial. Esta es la caracterización siempre ausente en el elogio que le prodigan sus epígonos y en los insultos de quienes temen más que nunca su legado. En la pelea contra su asesino hasta capturarlo, Trotsky emerge, hasta su último suspiro, como el gigante del proletariado revolucionario.

Un siglo

Con León Trotsky desaparece la última figura de intelectuales y organizadores revolucionarios socialistas, que debuta con Carlos Marx y las revoluciones europeas de 1848. Durante cien años, la historia del proletariado tuvo su epicentro en Europa y la guía del marxismo. Fue un siglo de discontinuidades, de choques ideológicos y de escisiones históricas - pero cada fase de ellas, así como sus protagonistas, tenía por referencia al marxismo. Con la ventaja de la perspectiva que da el tiempo, sabemos que en los 70 años posteriores no surgió ningún intelectual-organizador de la talla de Trotsky, Lenin, Rosa Luxemburgo o incluso Gramsci (que se esfuerza por pensar como marxista en la celda del fascismo, hostilizado por el stalinismo). Se produce, desde los '40, una laguna histórica en la proyección del marxismo. Este pasa al campo académico, donde siempre había sido rechazado, y abandona la lucha de partido, con lo cual pierde su condición revolucionaria - la academia interpreta la historia pero no pretende transformarla (y la mayor parte de las veces no pasa de una interpretación de textos, algo así como el onanismo intelectual, por lo que ha hecho un culto del repudio a la construcción de partidos revolucionarios). Sin temor al ridículo, el intelectual de centroizquierda se presenta como una ‘variante del marxismo' y hasta como ‘posmarxista'. Las discusiones entre grupos o partidos, por su lado, se fueron convirtiendo en bizantinas, por eso degeneran rápido en escisiones estériles. El proletariado de los países industriales pierde el protagonismo mundial que lo caracterizó en los cien años previos. Se producen interregnos (el mayo francés, el otoño italiano), pero tampoco bajo la influencia del marxismo. Los levantamientos coloniales proyectan un nuevo tipo de dirección política, cuyo lado más débil, el ideológico o programático, conquista a la intelectualidad pequeño burguesa. Es lo que aún ocurre, por ejemplo, con los movimientos que plantean limitar la globalización o con el chavismo. Las esfuerzos gigantescos que ha realizado el proletariado desde su ingreso en la historia para emanciparse como clase y las enormes derrotas que siguieron a sus tentativas más osadas han dejado huellas profundas en su conciencia - que los académicos atribuyen a lo que llaman "los treinta años gloriosos" de recuperación del capitalismo en la posguerra, como si a partir de los aún "más gloriosos", desde 1850 a 1914, o aun de 1890 hasta la primera guerra, la clase obrera no se hubiera afirmado como una clase con conciencia histórica propia y forjado enormes organizaciones socialistas.

Necesitamos nuevos Trotsky. Para ello deberán recoger el desafío de comprender el alcance histórico de la bancarrota capitalista mundial (y dejar de lado a los que esgrimen frustraciones pasadas para deshojar la margarita sobre su perspectiva), así como el de la entrada en escena de los nuevos contingentes gigantescos del proletariado de Asia - y pulir las armas para una lucha revolucionaria que deberá ser decisiva. Como siempre, el proletariado más joven reanimará las fuerzas de los más antiguos. Marx ya había señalado que el proletariado deberá aprender de sus derrotas; que el trabajo de la historia es, muchas veces, extremadamente lento, observaba Trotsky; que a cada derrota hay que oponer un nuevo comienzo. Nos apropiamos efectivamente de la consigna de Rosa Luxemburgo: Socialismo o Barbarie.

De pronósticos y perspectivas

El punto de partida inconmovible de una estrategia revolucionaria es la caracterización de la declinación o decadencia del capitalismo. Esta ha sido la base fundamental de los planteos de Trotsky, como antes fueron los de Lenin y Luxemburgo. El estadio actual de la humanidad confirma esta tesis. Al lado de la bancarrota mundial se desenvuelven guerras cada vez más atroces y se anuncian otras aún peores. La declinación irreversible del capitalismo es la base histórica de la revolución social.

Los últimos treinta años fueron testigos, sin embargo, de un proceso aparentemente inverso: la restauración del capitalismo en aquellas naciones en que el capital fue expropiado por medios revolucionarios. Para un trotskista es un lugar común decir que se trata de la confirmación de uno de los pronósticos condicionados más brillantes de Trotsky. Durante medio siglo, sin embargo, el 90% de los trotskistas ignoró este pronóstico. Ahora lo reivindica como ocurre con un hecho consumado. Pero como ocurre con los pronósticos realmente fundados, éste se ha confirmado a su propia manera. Los epígonos lo repiten sin entenderlo.

Es incuestionable que la restauración capitalista ha abierto un campo enorme a la expansión del capital mundial, pero al mismo tiempo ha acelerado el desenvolvimiento de la crisis mundial del capitalismo. China es un mercado para el capital mundial, pero al mismo tiempo un factor de agudización de la rivalidad capitalista y de potenciación de la sobreproducción. La restauración ha ampliado el campo de operaciones del capital al mismo tiempo que la proyección de su crisis, pero además ha ampliado también el campo de la revolución mundial por medio de la creación veloz de un proletariado enorme y de la confiscación de las masas campesinas. Es cierto, asimismo, que el Estado chino ha pasado a girar en la órbita del capital financiero, pero la restauración no tiene lugar en un marco colonial, como ocurría en el pasado, sino bajo el arbitraje de un Estado surgido de una revolución que conserva la unidad nacional que fuera destruida, en el pasado, durante dos siglos. La restauración capitalista en China ha sido forjada por un compromiso entre la burocracia y el imperialismo - no por una imposición unilateral de éste, como hubiera ocurrido en las condiciones históricas en que Trotsky formuló su pronóstico para la URSS. En el caso de ésta, la restauración ha sido incluso mucho más catastrófica, pues a diferencia de China ha lanzado al país al subdesarrollo. La burocracia ha reemplazado, con la restauración, la pretensión de construir "el socialismo en un solo país" por las ventajas de la integración al mercado mundial; se ha desembarazado de su "utopía reaccionaria", no como resultado de una revolución, sino de una contrarrevolución. Ha zafado de un nuevo colonialismo para ingresar a una dependencia financiera que la condena a la alternativa entre caer en ese colonialismo o salir por medio de la revolución social. La restauración capitalista ha resultado, en definitiva, en una combinación especial de las tendencias analizadas en el pronóstico de Trotsky. Sin embargo, esta misma combinación particular, que permite presentar a la restauración como un éxito en lugar de una catástrofe, demuestra que su tendencia de conjunto no va en el sentido de darle al capitalismo un segundo empuje histórico sino de agudizar sus contradicciones mortales y reabrir la perspectiva de la revolución social.

La V Internacional

No ha pasado un año de su anuncio y la V Internacional chavista ya es un embuste. En su pretensión de superar a la IV Internacional, proclamada por Trotsky, fue apoyada por trotskistas de `fuste`, como El Militante de Alan Woods, el NPA de Krivine-Beçansenot y varios morenistas locales. El inspirador de la maniobra, Hugo Chávez, se está abrazando por estos días con un verdugo de los colombianos para establecer ‘una seguridad democrática' en la frontera común. Esta V nonata viene al caso para entender por qué León Trotsky consideró la fundación de la IV Internacional como una tarea imprescindible e histórica. Se trataba de defender con los últimos recursos la mayor conquista del proletariado mundial, el internacionalismo, ante una perspectiva histórica incierta, entre la barbarie y la posibilidad de una nueva revolución social. La IV Internacional tiene un lugar histórico único - dejar a las generaciones siguientes los instrumentos más desarrollados del proletariado mundial en las vísperas de una tragedia. Ha sobrevivido como programa, o sea como orientación estratégica, a toda clase de alternativas y tentativas. Es obvio que su apuesta histórica sigue abierta; no realizó sus objetivos en 80 años, pero sigue presente en miles de militantes en el mundo entero, muchísimos más de los que la fundaron, y lo que es más importante, como única representación conciente del socialismo revolucionario. Es necesario que se zambulla sin reticencias en la crisis mundial y en las luchas y levantamientos que surgirán de ellos inevitablemente.

El Programa de Transición

El proletariado de todos los países no podrá encarar los desafíos que plantea la bancarrota mundial si no se apropia del programa de transición, el programa de fundación de la IV Internacional. No salió de la nada - fue el resultado de dos décadas de lucha en las condiciones de la bancarrota mundial precedente, la que partió del fin de la primera guerra hasta el comienzo de la segunda. Cada una de sus reivindicaciones tiene un acta de nacimiento en el combate. El núcleo poderoso de este programa es el siguiente: cuando la humanidad parece encontrarse en una situación sin salida; cuando el capital proclama que la única salida deberá ser pavimentada con el sacrificio sin precedentes de millones de trabajadores; en circunstancias semejantes, el programa de transición señala la salida y todos los caminos que conducen a esa salida. El programa de transición señala las reivindicaciones co-ti-dia-nas (esto es lo fundamental) que permite a la clase obrera oponerse a las exigencias de sacrificios del capital y oponer medidas de salida a la crisis a cada una de estas exigencias. Arma al proletariado, en primer lugar, para una lucha diaria, frente a conflictos parciales, para toda ocasión de enfrentamiento. Pero, a diferencia del reformismo vulgar, señala el camino a seguir ante la resistencia inevitable del capital ante cada una de las reivindicaciones obreras; o sea que al método para abordar la crisis desde el punto de vista de las masas, le suma, en íntima relación, el método para quebrar la resistencia del capital a los reclamos y movilizaciones de los explotados en cada circunstancia de la lucha. Es a partir del desarrollo de esta experiencia que hace emerger la necesidad de la lucha por el poder. Con el mismo procedimiento convoca a todas las organizaciones en lucha a pelear por el poder - a constituir un gobierno obrero y campesino, un gobierno de trabajadores, que realice las reivindicaciones que fueron desarrolladas en el curso de la lucha. Frente a estas organizaciones, el programa presenta a los partidos de la IV Internacional como los consecuentes en la comprensión del objetivo general: el establecimiento de la dictadura del proletariado (este es el sentido que para la IV Internacional tiene el gobierno de la clase obrera) para quebrar definitivamente a la dictadura del capital y al capitalismo.

¿Quién puede negar la actualidad de este programa? Los Trotskys del siglo que se ha iniciado se forjarán por el camino que conduce a su victoria.

lunes, 9 de agosto de 2010

LUCHA DE CLASES

'El PUTO PERRO'

Un carnicero estaba a punto de cerrar su negocio cuando vio entrar un perro. Trató de espantarlo, pero el perro volvió.
Nuevamente intentó espantarlo, pero entonces se dio cuenta que el animal traía un sobre en el hocico.

Curioso, el carnicero abrió el sobre y en su interior encontró un billete de 50 pesos y una nota que decía: "Por favor: mándeme con el perro 1 kg de carne picada de ternera y 2 kg de pulpa"

Asombrado, el carnicero tomó el dinero, colocó la carne picada y la pulpa en una bolsa y puso la bolsa junto al perro, pero olvidó darle el cambio al perro.

El perro empezó a gruñir y a mostrarle los colmillos.

Al darse cuenta de su olvido, el carnicero puso el cambio del billete en la bolsa; el perro se calmó, tomó la bolsa con el hocico y salió de la carnicería.

El carnicero, impresionado, decidió seguir al can y cerró a toda prisa su negocio. El animal bajó por la calle hasta el primer semáforo, donde se sentó en la acera y aguardó para poder cruzar.

Luego atravesó la calle y caminó hasta una parada de autobús, con el carnicero siguiéndole de cerca. En la parada, cuando vio que era el autobús correcto, subió seguido por el carnicero.

Varias cuadras después, el carnicero, boquiabierto, observó que el can erguido sobre las patas traseras, tocaba el timbre para descender, siempre con la bolsa en el hocico.
Perro y carnicero caminaron por la calle hasta que el animal se detuvo en una casa, donde puso la bolsa junto a la puerta y, retirándose un poco, se lanzó contra ella, golpeándola fuerte. Repitió la acción varias veces, pero nadie respondió en la casa.

En el colmo del asombro, el carnicero vio al perro tomar la bolsa con el hocico, rodear la casa, saltar una cerca y dirigirse a una ventana. Una vez allí, tocó con las patas en el vidrio varias veces, sin soltar la bolsa; luego regresó a la puerta.

En ese momento, un hombre abrió la puerta... ¡y comenzó a golpear brutalmente al perro! El carnicero corrió hasta el hombre para impedirlo, diciéndole: "Por Dios, hombre, ¿qué está haciendo? Su perro es un genio!.... ¡Es único!"

El hombre, evidentemente molesto, respondió: "¡¡Qué genio ni qué mierda!! Es la segunda vez en la semana que este perro puto se olvida de las llaves.... y yo cagando en el baño!!"

MORALEJA:Por más que te esfuerces y cumplas más allá de tu deber en el trabajo, a los ojos de un SUPERVISORCILLO siempre estarás por debajo de lo que él quiere. :EXPRIMIRTE

Anónimo?.

QUE VIVA LA TELE-VISION...DEL(sin) FUTURO

Lunes 9 de agosto de 2010
El capitalismo sólo podrá ser destruido con la fuerza unida -no aislada- de los trabajadores

Pedro Echeverría (especial para ARGENPRESS.info)

1. El capitalismo sigue “vivito y coleando” en todos los países del mundo. Su base esencial, el trabajo asalariado, la plusvalía, la acumulación de capital, las diferencias de clases, el papel del dinero, la desigualdad, jamás fueron destruidas, ni siquiera tocadas. No solo siguen vivas estas formas de dominación, sino que nadie se imagina que pudieran desaparecer algún día porque parecen haberse sellado en nuestro cuerpo con fierro candente.Las reformas o cambios más conocidos dentro del capitalismo fueron las reformas agrarias colectivas, seguros sociales, fiscalizaciones, rendiciones de cuenta, leyes avanzadas, centralización estatal, que nada tuvieron que ver con el socialismo que tanto fue proclamado. El socialismo como etapa de transición hacia la desaparición del Estado y las clases sociales jamás pudo avanzar frente al poderío capitalista.

2. El socialismo en un solo país o en un grupo de países es una bobada, tal como lo demostró la realidad. Nunca Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, junto a dos o tres países más, podrán ser socialistas ni construir nada parecido, mientras exista el poderío de los siete o de los 20 grandes países que dominan el mundo política, ideológica, económica y militarmente. Les darán a los del ALBA chance de hablar y de sacar algunos resolutivos sin mayor trascendencia, pero cuando se conviertan en verdadero peligro contra el capitalismo que necesita abundante petróleo, que produce armas para guerras, que crea industria nuclear, que necesita agua y otros recursos agrícolas, que monopoliza transnacionales, que es además acreedor de gigantescas deudas, etcétera, buscarán aplastarlo sin la menor preocupación.

3. La ideología de propiedad privada e individualismo está desde el seno materno, se instaló en la familia patriarcal, se fundamentó en la escuela, la iglesia y la sociedad. ¿Por qué –pregunta De la Boétie en su “Discurso de la Servidumbre Voluntaria”- un puñado de ricos y poderosos somete a un pueblo mil veces más numeroso sin que éste mantenga una permanente resistencia? Muchos sin pensarlo bien responderíamos que por la fuerza militar del Estado; De la Boétie, que escribió hace 450 años, dice que es por la ideología y la fuerza de la costumbre. Esto quiere decir que si queremos una revolución verdadera –no un simple cambio de gobernantes, partidos o grupos- hay que ir a la raíz. El capitalismo seguirá dominando mientras domine con la fuerza y la ideología.

4. El capitalismo mexicano no es sólo Calderón, Salinas, Peña o Cevallos y sus bandas mafiosas de rufianes. Son en primer lugar la televisión y la radio, la iglesia, la escuela y la familia, que transmiten la ideología y valores individualistas, competitivos, no solidarios, y consumistas a 112 millones de mexicanos. Si bien la política y la economía son determinantes en la estructura de las sociedades, la ideología es la que mueve la actuación de los pueblos. Por tanto, el combate en todas sus formas a los medios de información y a la ideología del Estado debe pasar a primer plano. Si no logramos profundizar la contracultura, podrá incluso llegar la izquierda al gobierno y nada cambiará porque la gente seguirá pensando y viviendo con ideales capitalistas.

5. La llamada democracia mexicana no es otra cosa que el disfraz de la dictadura de la clase explotadora. En 70 años de PRI y 10 años de PAN han mantenido la misma política contra los intereses de los trabajadores y de los mexicanos en general. Es una democracia burguesa pro empresarial con poder vertical reconcentrado con una enorme cantidad de recursos para evitar cualquier desviación de sus principios y reglamentos; exactamente lo contrario de lo que debería ser la democracia directa, el poder popular o el autogobierno con principios horizontales, de coordinación y de igualdad. La pregunta es: ¿Si los revolucionarios deben aprovechar todas las formas de lucha: legales e ilegales, pacíficas y no pacíficas, cuál es el margen a aprovechar procesos electorales?

6. En última instancia en las luchas sociales ningún objetivo debe o puede ser definitivo, es decir, un objetivo logrado se convierte en un medio para luchar por otro objetivo y así hasta el infinito. La revolución es permanente porque si se detiene se burocratiza y muere, tal como ha sucedido con todas las revoluciones (francesa, rusa, china, vietnamita, etcétera); es como un tren donde viajan muchos que acompañan con un tramo: unos bajan donde les conviene y otros continúan hasta el final si antes no mueren o los asesinan. Como bien se sabe no pueden haber fenómenos estáticos, sin cambios, sin movimientos. No puede haber revoluciones ni sociedades definitivas, menos aquellas dominadas por minorías. O las cosas cambian o cambian, no hay de otra.

7. ¿Qué es lo que ha hecho que las revoluciones se dividan, se frenen y produzcan caudillos buenos o malos y no realicen transformaciones importantes? Quizá el bajo nivel de entendimiento de las masas, penetradas profundamente por el individualismo capitalista, siempre dispuestas a seguir a una gran cantidad de liderazgos. ¿Cuándo las masas, como preguntaba Bloch, podrán pensar y decidir por cuenta propia acerca de los problemas de la revolución? Aquí ha estado el quid del asunto: si no somos capaces de aprovechar todas las luchas y oportunidades para transformar la ideología, las concepciones y formas de pensar de la población podríamos solo estar luchando por cambio de personas en el gobierno y volviendo a engrasar la maquinaria de opresión.

jueves, 17 de junio de 2010

CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD, NO ES PURA CONICIDENCIA...

Los sindicatos de DOE RUN intentan hacer sentir su protesta desde hace varios días, cuatro para ser más exactos. Sin embargo, a pesar de las buenas intenciones de hacer retroceder al “Gobierno” de A. García, este, continúa aun inmutable y aparentemente no tiene intención de “PROTEGER” -como debería ser su papel- a los trabajadores.
Para el “Jefe de Estado” sigue siendo prioridad “hacer respetar la ley”. Es decir: distraer la platea, conversar con los palcos y pactar con los VIP, sobre cuál será el destino de los trabajadores, porque de antemano esta decidido lo que se hará con las instalaciones:…serán ocupadas por los trabajadores de las futuras compañías t-m-ercerizadas. Los hechos hablan por ellos y su lema central lo confirma todo: “NO PODEMOS PERMITIR QUE SE IMCUMPLA LA LEY” y...”DEBEN COMPROMETERSE CON LA PRESENTACION DE UN PLAN SERIO Y CONCRETO” es decir, costos optimizados son mayor fuerza de trabajo a menor precio. La tercerización es la voz y mas de mil quinientos trabajadores fijos, con derechos ganados, con plan de jubilación, con seguro social y acumulación de años para su retiro borrados de un plumazo, de ellos saldrán los costos que reflotaran la empresa de un delincuente asentado en los EEUU y protegido por un TLC que sin lugar a dudas es la cortina que lo protegerá en los tribunales internacionales.
Pedro Echeverría (especial para ARGENPRESS.info)

1. El Sindicato Luz y Fuerza de Mar de Plata, Argentina, a partir de las ocho de la mañana de ayer 15 de junio, y por espacio de dos horas, llevó a cabo en el complejo “EMZO” de la calle 214 y Vértiz un paro y concentración de afiliados al Sindicato. Esta medida es parte de una serie de paros que se llevarán adelante con el objetivo de detener la impunidad y el desprecio de la Empresa EDEA por las leyes laborales y la Convención Colectiva de Trabajo que se traduce en: el ingreso irregular de personas al escalafón, la discriminación salarial entre los trabajadores, persecución y sanciones impunes a delegados y afiliados que reclaman sus derechos laborales, maltrato de la jefaturas intermedias con el objetivo de demostrar dominio e instalar miedo sobre los trabajadores (Informó el boletín de Internet “Rebanadas de Realidad”).

2. Los obreros argentinos han sido a través de las décadas, de los sectores más avanzados del movimiento obrero en América Latina a pesar del control vertical que han tenido los gobiernos y los empresarios sobre la Confederación General de Trabajadores. Las batallas masivas de los desempleados piqueteros, las luchas en las calles y las huelgas generales obreras, las Acción Directa en las fábricas y para denunciar el oportunismo y el burocratismo de las dirigencias sindicales, así como los paros y bloqueos que permanentemente practican, les ha dado enormes experiencias. EL imperio yanqui y los poderosos empresarios y políticos argentinos han unido sus fuerzas contra el movimiento obrero independiente; sin embargo las batallas de estos sectores populares pronto se intensificarán para recuperar las batallas que se registraron hace 10 años.

3. El paro del sindicato Luz y Fuerza es una de las muchas formas de Acción Directa inscritas desde hace más de 150 años en las luchas de los trabajadores. A.D. –según se define- significa que la resolución de conflictos debe ser abordada por los implicados sin delegación ni mediación alguna; que los individuos deben implicarse ellos mismos en la consecución de los fines que persiguen sin recurrir a terceros, de lo contrario la autonomía individual se diluye y el resultado no será el más adecuado a las necesidades exclusivas de los afectados. Se trata de la autoorganización de los implicados en la consecución de un fin concreto.[] Generalmente se suele asociar el término "acción directa" a acciones violentas, no obstante la acción directa es simplemente la resolución de un conflicto por parte de los implicados sin intermediarios, lo que no implica necesariamente acciones violentas.

4. Acción Directa no es una determinación individual sino colectiva, pero siempre busca evitar decisiones burocráticas, de asambleísmo y legaloides que retrasan todo y no solucionan nada. Recuerdo que en 1975, cuando preparábamos la huelga de la UNAM, se despidieron a algunos profesores de dos o tres Facultades y lo que de inmediato hizo el sindicato (SPAUNAM) fue plantear una demanda jurídica para defenderlos, asunto que nunca progresó; por lo contrario cuando se pretendió cesar a dos profesores de Arquitectura los profesores de ésta –sabiendo que la vía jurídica no funcionaba- sin pasar por la dirigencia sindical, se fueron por la acción directa e inmediatamente realizaron un paro junto con los estudiantes, con la amenaza de hacerlo definitivo y obligaron a Rectoría a dar pasos atrás. La AD superó la línea burocrática, legalista e inefectiva.

5. Cuando se fundó el sindicato STEUNAM en 1972 no necesitó el reconocimiento de la secretaría del Trabajo o de las autoridades de la UNAM. Bastó con que tuviera el apoyo de los trabajadores y empleara el camino de la movilización combativa para que sea reconocido en los hechos y la prueba es que hizo una gran huelga y luego fue reconocida en la práctica. Cuando a López Obrador se le amenazó con meterlo a la cárcel en 2005 después de ser desaforado del gobierno del DF y se le pidió que sacara un amparo para que no fuera detenido, él se burló de las amenazas y profundizó la movilización de millones de simpatizantes. La burguesía foxista dio pasos atrás. ¿Para qué carajos sirven las leyes en México sino para aplicarlas contra los débiles? ¿Cómo pueden respetarse las leyes en el país si los tres poderes están al servicio del capital?

6. ¿No nos damos cuenta acaso los mexicanos que todos los poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) son parte y sirven a la clase dominante y los usan para dar esperanzas a los ingenuos? ¿Creen acaso que alguna vez esos poderes corruptos van a castigar a los asesinos de las guarderías, a los defraudadores de Fobaproa, los saqueos de Salinas y de Fox; van a darle la razón a las luchas de los electricistas, a los mineros, a Lidia Cacho, a los presos de Atenco, a los acusaciones de la APPO contra Ulises, etcétera? Los trabajadores del campo y la ciudad no deben confiar ni un ápice en sus enemigos, sus leyes y formas de justicia. ¿Acaso confiar o esperanzarse en la Suprema Corte no ha sido una ingenuidad? Si no comienzan a pensar en las políticas de Acción Directa, es decir, en acciones organizadas de masas que tomen las calles y las plazas, serán siempre derrotados.

7. Por eso las medidas sindicales de Acción Directa de los obreros argentinos son una muestra de que hay que trabajar por ese camino. No es provocar violencia o romper el diálogo que no existe; es respetarnos y hacernos respetar, es demostrar a los trabajadores que no somos limosneros ni estamos dispuestos a que el gobierno o los empresarios se sigan burlando de nosotros. En lugar de crear “mesas de diálogo” y más zarandajas que sirven de entretenimiento -ampliamente probadas que sirven para un carajo- hay que buscar unir fuerzas con otros organismos de masas para realizar acciones contundentes, poderosas, que obliguen a la burguesía a resolver los problemas. Muchas veces da la impresión de que las “mesas de diálogo” sólo sirven para lucirse y no para resolver los problemas. ¿No es vergonzoso acaso que –como el caso del EPR- los dialoguistas no tengan quien los reciba en sus citas en Gobernación?

domingo, 23 de mayo de 2010

TEOLOGIA DE LA LIBERACION...




El premio Nobel de economía Joseph Stiglitz ha dicho recientemente: «el legado de la crisis económico-financiera será un gran debate de ideas sobre el futuro de la Tierra». Concuerdo plenamente con él. Veo que el gran debate será en torno a las dos cosmologías presentes y en conflicto en el escenario de la historia.

Por cosmología entendemos la visión del mundo —cosmovisión— que subyace a las ideas, a las prácticas, a los hábitos y a los sueños de una sociedad. Cada cultura posee su respectiva cosmología. Mediante ella se procura explicar el origen, la evolución y el propósito del universo, y definir el lugar del ser humano dentro de él.

La nuestra actual es la cosmología de la conquista, de la dominación y de la explotación del mundo, con vistas al progreso y al crecimiento ilimitado. Se caracteriza por ser mecanicista, determinista, atomística y reduccionista. Por causa de esta cosmovisión, se crearon innegables beneficios para la vida humana, pero también contradicciones perversas como que el 20% de la población mundial controle y consuma el 80% de todos los recursos naturales, generando un foso entre ricos y pobres como nunca antes ha habido en la historia. La mitad de las grandes selvas ha sido destruida, el 65% de las tierras cultivables, perdidas, cerca de 5.000 especies de seres vivos desaparecidas anualmente y más de mil agentes químicos sintéticos, la mayoría tóxicos, esparcidos por suelo, el aire y las aguas. Se han construido armas de destrucción masiva, capaces de eliminar toda vida humana. El efecto final es el desequilibrio del sistema-Tierra que se expresa por el calentamiento global. Con los gases ya acumulados, en el 2035 se llegará fatalmente a un aumento de 2 grados centígrados, y si no se hace nada, según ciertas previsiones, a finales de siglo serán 4 ó 5 grados, lo que volverá la vida, tal como la conocemos hoy, prácticamente imposible.

El predominio de los intereses económicos especialmente especulativos, capaces de reducir países enteros a la más brutal miseria, y el consumismo han trivializado nuestra percepción del peligro que vivimos y conspiran contra cualquier cambio de rumbo.

En contraposición, está compareciendo con más fuerza cada vez, una cosmología alternativa y potencialmente salvadora. Ya tiene más de un siglo de elaboración y alcanzó su mejor expresión en la Carta de la Tierra. Se deriva de las ciencias del universo, de la Tierra y de la vida. Sitúa nuestra realidad dentro de la cosmogénesis, aquel inmenso proceso evolutivo que se inició a partir del big bang, hace cerca de 13.700 millones de años. El universo está continuamente expandiéndose, organizándose y autocreándose. Su estado natural es la evolución y no la estabilidad, la transformación y la adaptabilidad y no la inmutabilidad y la permanencia. En él todo es relación en redes y nada existe fuera de esta relación. Por eso todos los seres son interdependientes y colaboran entre sí para coevolucionar y garantizar el equilibrio de todos los factores. Por detrás de todos los seres actúa la Energía de fondo que dio origen y anima el universo y hace surgir nuevas emergencias. La más espectacular de ellas es la Tierra viva y nosotros, los seres humanos, como la porción consciente e inteligente de ella, con la misión de cuidarla.

Vivimos tiempos de urgencia. El conjunto de las crisis actuales está creando una espiral de necesidades de cambio que, si no son implementadas, nos conducirán fatalmente al caos colectivo, pero que si son asumidas, nos pueden elevar a un estadio más alto de civilización. Y es en este momento cuando la nueva cosmología se revela inspiradora. En vez de dominar la naturaleza, nos sitúa en el seno de ella en profunda sintonía y sinergia. En vez de una globalización niveladora de las diferencias, nos sugiere el biorregionalismo que valora las diferencias. Este modelo procura construir sociedades autosostenibles dentro de las potencialidades y de los límites de las biorregiones, basadas en la ecología, en la cultura local y en la participación de las poblaciones, respetando la naturaleza y buscando el «vivir bien» que es la armonía entre todos y con la madre Tierra.

Lo que caracteriza a esta nueva cosmología es el cuidado en lugar de la dominación, el reconocimiento del valor intrínseco de cada ser y no su mera utilización humana, el respeto por toda la vida y los derechos y la dignidad de la naturaleza y no su explotación.

La fuerza de esta cosmología reside en el hecho de estar más de acuerdo con las reales necesidades humanas y con la lógica del propio universo. Si optamos por ella, se creará la oportunidad de una civilización planetaria en la cual el cuidado, la cooperación, el amor, el respeto, la alegría y la espiritualidad tendrán centralidad. Será el gran giro salvador que precisamos urgentemente.

Nos quedará algo?

Nos quedará algo?
Lagrimas negras

NOS QUIEREN GOBERNAR

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