jueves, 13 de mayo de 2010

TEMA: EL ENSAYO GRIEGO, AUTOR: FMI

¿Quién quiere destruir Grecia?
por Míkis Theodorákis * 7 de mayo de 2010
http://www.voltairenet.org/article165326.html#article165326


El compositor y ex ministro griego Mikis Theodorakis no cree que su país sea responsable de la crisis financiera que está atravesando. Theodorakis ve la mano de Washington detrás de la crisis financiera y denuncia el papel del FMI. Una interesante reflexión para comprender acerca de lo que está pasando en Grecia.
El sentido común del que dispongo no me permite explicar ni mucho menos justificar la rapidez de la caída de nuestro país desde el año 2009, caída que lo lleva ahora a recurrir al FMI, privándolo así de parte de su soberanía nacional y poniéndolo bajo un régimen de tutela.

Es curioso que nadie se haya ocupado hasta ahora de lo más simple, o sea de explicar nuestra trayectoria económica con cifras y documentos, para que nosotros, los ignorantes, fuésemos capaces de entender las verdaderas causas de esta evolución vertiginosa y sin precedentes cuyo resultado es la pérdida de nuestra identidad nacional y la humillación internacional.
Oigo hablar de una deuda de 360 000 millones de dólares, pero veo al mismo tiempo que muchos países presentan esas mismas deudas, e incluso mayores. Por lo tanto, no puede ser esa la causa esencial de la desgracia. Lo que también me intriga es la desmesurada importancia de los ataques internacionales de los que nuestro país está siendo objeto, y cuya coordinación es casi perfecta, a pesar de tratarse de un país cuya economía es insignificante, lo cual acaba por parecer sospechoso.

Todo eso me lleva a pensar que alguien nos está culpabilizando y que nos están metiendo miedo para que nos pongamos en manos del FMI, lo cual tiene una importancia esencial en la política expansionista de Estados Unidos, y que todo el asunto de la solidaridad europea nos es más que una cortina de humo, para que no se vea que se trata de una iniciativa puramente estadounidense, para llevarnos a una crisis económica artificial, para que nuestro pueblo tenga miedo, para que se someta, para que pierda importantísimas conquistas y, finalmente, para que se ponga de rodillas y acepte la dominación extranjera. ¿Pero por qué? ¿En aras de qué planes y de qué objetivos?

Aunque he sido y sigo siendo partidario de la amistad greco-turca, tengo que decir que el repentino fortalecimiento de las relaciones gubernamentales y los precipitados contactos entre ministros y otros actores, me inspiran temor, al igual que los recientes viajes a Chipre y la próxima visita de Erdogan.

Sospecho que detrás de todo eso se esconde la política estadounidense con sus sospechosos proyectos, que tienen que ver con nuestro espacio geográfico, con la existencia de yacimientos petrolíferos, con el régimen de Chipre, con el mar Egeo, con nuestros vecinos del norte y con la actitud arrogante de Turquía, y que el único obstáculo para esos planes es la desconfianza y la oposición del pueblo griego.

En mayor o menor medida, todos los que nos rodean están atados al carro de Estados Unidos. La única diferencia es que nosotros, desde la dictadura de la junta y la pérdida del 40% de Chipre y hasta las incómodas polémicas con Skopje (la antigua república yugoslava de Macedonia) y con los ultranacionalistas albaneses, hemos venido recibiendo golpes sin tomar conciencia de ello.
Por eso tienen que eliminarnos como pueblo. Y eso es precisamente lo que está pasando en este momento. Yo invito a los economistas, los políticos y los analistas a que me desmientan. Creo que no existe otra explicación lógica, a pesar del complot internacional, en el que han participado los
europeos proestadounidenses como Merkel, el Banco Europeo, la prensa reaccionaria internacional, todos juntos han participado en el «gran golpe», que consiste en degradar a todo un pueblo de la categoría de pueblo libre a la de pueblo sometido.

Al menos yo no puedo encontrar otra explicación. Reconozco que no dispongo de conocimientos específicos. Pero lo que digo, lo digo utilizando mi sentido común. Puede que muchos estén pensando lo mismo que yo y quizás podamos comprobarlo en los próximos días.

En todo caso, yo quisiera alertar a la opinión pública y subrayar que si mi análisis resulta correcto, la crisis económica –que, como ya dije anteriormente, nos ha sido impuesta– no será entonces otra cosa que el primer trago amargo de una cena de Lúculo y que saldrán entonces a flote cuestiones cruciales de carácter nacional de las que no quiero ni pensar hacia dónde pueden llevarnos.

¡Ojalá me equivoque!

Míkis Theodorákis
Compositor y político griego.

COINCIDENCIAS... DE CUPULA SINDICAL???

QUE JAMAS QUERRÍA ESCUCHAR UN TRABAJADOR DESCLASADO

Por Marat

Caen grandes corporaciones, quiebran grandes empresas, millones de trabajadores van al paro, se suicidan en un año cerca de 40 trabajadores franceses de la empresa France Telecom, quiebran países arrodillados ante el ataque de los tiburones de las finanzas mundiales, la gente de muchos países sale airada a la calle pidiendo que corra la sangre de las sanguijuelas. A ti nada de eso te importa.

Tienes tu 4X4, tu chalet adosado, tus 100.000 cachivaches tecnológicos e inútiles. Tu TV LED ocupa con su tamaño pretenciosamente ridículo el centro de tu salón fortaleza familiar. De noviembre a mayo no perdonas un puente, si están abiertas las pistas de nieve, practicas el padel con tu jefe los jueves y los veranos los dedicas a salir con tu pequeño velero por La Manga del Mar Menor.

Entre tu buen sueldo y el de tu mujer juntáis cada mes una bonita cifra y, aunque estáis hipotecados hasta las cejas, no os priváis de nada. Hasta bodega eléctrica tenéis en la cocina de tu domótica casa, en la que salta la alarma si ese día te has tirado un pedo más sonoro de lo habitual.

Tienes alarma electrónica en la entrada de tu casa, como todos los que creen con fe ciega que la propiedad privada es un derecho sagrado.

Contigo no van las huelgas ni las algaradas callejeras. Eso es cosa de perdedores y resentidos, piensas. Y puede que no te falte razón. La gente sólo sale a la calle cuando lo ha perdido todo. Sólo la desesperación hace revueltas. Claro, que eso a ti no te pasará, crees.

No terminaste tus estudios universitarios pero siendo un chico listo, aprovechando tu ocasión cuando despidieron a tu jefe inmediato, diciendo a todo “sí señor”, lamiendo muchos culos a clientes, y metiendo horas como un tonto, has llegado a hacerte necesario en esa asesoría laboral en la que trabajas de lunes a viernes y algunos sábados también. El dueño de la empresa te aprecia: eres un perro fiel, productivo y obediente que no ha faltado un día a su trabajo ni aquél en el que murió su madre.

Tienes la expresión “mi empresa” en tus labios constantemente, como si fueras a heredarla y una vez que supiste que uno de tus compañeros era de la CGT te burlaste de él considerándole un antiguo y un buscarruidos.

Como tú hay millones de triunfadores, claro que a otra escala, menor, menos brillante que la tuya. Pocos pueden tener tu brillo, aunque no te hayas dado aún cuenta de que el que tienes es el prestado por tu jefe, que te alimenta un poco mejor que al resto de sus perros, para que seas ejemplo de triunfadores obedientes y humildes con el poder, y prestado también por los 5 bancos y las 70 tarjetas de crédito con los que estás casado hasta el día de tu muerte.

Ahora, con esta crisis inesperada que, como tú dices, será coyuntural y viene de un mal cálculo de los activos financieros de máximo riesgo -¡cómo te expresas, gladiador de los negocios, invicto paladín de la empresa!- pero que está durando más de lo esperado, ha habido que hacer, ¿cómo se dice? ¡Ah, sí!, reestructuración de empleo en la empresa y han tenido que “salir” de ella un 20% de los empleados pero el jefe te ha dicho: “¡Tu tranquilo, a ti no te afecta! Sabes que no puedo prescindir de tus servicios porque eres mi mano derecha”...justamente la que usa para limpiarse el culo cada mañana.

Pero no, tu no eres una pieza reemplazable, tu eres I-N-S-U-S-T-I-T-U-I-B-L-E en la empresa o eso te dices cuando te despiertas últimamente algunas mañanas bañado en sudor frío, con la boca seca y una angustia en el pecho que amenaza rompértelo.

Seguro que, como tu, otros millones de triunfadores o que creen serlo porque están pagando una hipoteca, tienen un modesto coche de gama media y veranean una semana al año en Zahara de los Atunes o en Gandía, sienten esa misma opresión en el pecho muchas mañanas al despertarse pero entran todos los días por la puerta del trabajo, como el cornudo en su casa, con la cabeza gacha, la resignación bien instalada en el hueco que les ha dejado su menguada hombría y el espíritu lacayuno predispuesto al sí señor, no sea que un mal día el jefe de Recursos Humanos les llame a su despacho con rostro fingidamente sombrío.

Eso sí, tienes tu alma contestataria, cómo no, tú que corriste en segundo de carrera, cuando estabas en Derecho, que es lo tuyo, delante de la madera por....aquella chica maoísta que tanto te gustaba y que tenía un par de tetas como dos...

Pues eso, que acodado en la barra de esa cervecería tan “cool” a la que sueles ir con otros hombres de éxito como tú, despotricas de los políticos, los sindicatos que son unos vendidos, y lo son, menos mal que tú en tu integridad jamás dirás nada contra tus jefes, los grandes empresarios, los banqueros o los especuladores que han provocado esta crisis. Ningún perro muerde la mano que le da de comer y, como tu dices, los empresarios arriesgan su dinero y los políticos el de todos y eso que tu trabajo es el de asesorar a unas cuantas empresas y fortunas cómo defraudar, perdón, pagar legalmente menos a Hacienda. Escuchándote de cerca se diría que no eres consciente del pedazo fascista que estás hecho.

Matarías a tu propio padre si él pusiera en peligro lo que tanto esfuerzo te ha costado lograr, lo que con tanto afán has logrado, aunque sea a costa de no tener tiempo para ti, de no haber tenido hijos porque “los hijos atan”, de llegar a casa a las 11 de la noche y salir de ella a las 7 de la mañana, de no saborear desde hace mucho tiempo el placer del tiempo perdido de una mañana mirando el color de la primavera en El Retiro, de tener tiempo para mirar a tu mujer a los ojos durante horas y acordarte de lo que un día sentiste por ella, de gozar de unos amigos que lo sean de verdad y no lo que marca el interés material de tu trato con compañeros de trabajo, clientes o gente de tu status.

A lo que tienes le llamas calidad de vida. La calidad de vida de las cosas que dan la dimensión y el valor de tu persona por su precio.

Y es todo eso lo que temes perder cuando, por las noches, sin poder conciliar el sueño pero haciéndote el dormido para no hablar con tu mujer, porque hace demasiado tiempo que no hablas de nada interesante con ella, no sea que vuelva a hablarte de lo bien que le ha quedado la mamoplastia a su amiga Vanesa, sientes que en tu cabeza no hace más que dar vueltas la posibilidad de perder el trabajo porque la empresa no va bien. Cómo ibas entonces a pagar todas esas letras. Con el dinero que gana tu mujer no ibais a poder mantener este tren de vida. Tendríais que desprenderos de cosas: el padel, el gimnasio, uno de los coches, la casa La Manga, el velero,... Perderías a tus amigos y contactos. Habría gente que se haría la despistada cuando te viera. ¿Qué sería de ti entonces? ¿Qué serías tú? Nada, un número más en las estadísticas del paro, un perdedor, como todos esos resentidos que tanto desprecias. Y ella, tu mujer, ¿continuaría tu lado, o se iría con aquel médico que tiene varias clínicas de estética, con el que ella dice que nunca tuvo nada pero que tú sabes que al menos un escarceo hubo.

Ya no tienes 30 años. Has atravesado ya esa edad difícil de los 40, que golpea de un modo más dramático a quienes caen en el paro.

A pesar de todo, no saldrías a la calle para protestar. ¿De qué, si tu siempre has estado contento con tu suerte, con lo bien que te ha ido en la vida, con la
casa tan bonita que tienes y todo lo que has logrado alcanzar? Lo mismo que todos esos que creen que si protestan pueden perder su trabajo y con él todo su mundo material y ese sentimiento de privilegiados triunfadores, ese espíritu de pequeño-burgués satisfecho de sí mismo y de su mezquindad.

Perteneces a esa clase de gente que necesita imprimir emoción a sus vidas haciendo rafting, barranquismo, puenting o ala delta pero que, a la hora de la verdad, no arriesga ni un ápice de sus cómodas vidas para ganar un poco de dignidad, para volver a ser personas y no perros con collares de diamantes. Indigno sí, pero con Visa Platino.

Y sin embargo la ironía del destino hará que todo eso que temes perder tú, y esas imitaciones de ti mismo de todo a un €, vayáis a perderlo inevitablemente mucho más pronto que tarde porque esta crisis ha venido para quedarse; ésta no es una crisis más. Perderéis, irremisiblemente, todo aquello que impide que hoy os sintáis trabajadores y que salgáis a la calle a reclamar un mundo más justo, sin explotadores ni explotados.

Esta crisis está haciendo tambalearse hasta sus cimientos todo el edificio de corrupción, capitalismo de casino, miseria moral y especulación financiera. Ya no es una cosa de los bancos. La economía imaginaria del dinero ha parasitado toda la realidad económica y ya la ruina alcanza a las empresas, las familias, los Estados que se endeudaron para salvar a los oligarcas de las finanzas. ¿Dónde os esconderéis ahora que nos os alcance la crisis, trabajadores cobardes, cómo salvaréis vuestros cachivaches y vuestras 4 miserias de los acreedores?

¿Será entonces cuando saldrás a la calle? ¿A gritar contra quién?, ¿contra los políticos corruptos pero no contra el empresario y el banquero que han traído tu ruina porque son el modelo de tu podredumbre moral? ¿A luchar por qué objetivos? ¿Crees que merecerá la pena que otros luchen por ti y por tanto desclasado como tú, que alguien que no seas tu mismo y la cínica mendacidad de otros tantos como tú verá heroísmo en lo que sólo es miedo a perder lo que tu amado capitalismo crees que un día te dio y que sólo te ha alquilado a plazos?

Tu que siempre has despreciado la solidaridad, que has carecido de la más elemental conciencia de trabajador y de explotado ¿pretenderás entonces ser “la sal de la tierra”?

Y entonces, ¿a favor de qué saldrás a gritar, cuál será el proyecto y la esperanza que habiten en tu corazón? ¿Tal vez éste?:
http://www.youtube.com/watch?v=pEdoLKknCi0
Escrito por asaltarloscielos el 11/05/2010 02:05

viernes, 2 de abril de 2010

"CORRE, CORRE JESUS, QUE TE AGARRA LA GENTE..Y TE PASE LO QUE TE PASO!!

"Corre, corre Jesus!
Que no te agarre la gente.
No vaya que te suceda
lo que ya te sucedió...!
Facundo Cabral
JESUCRISTO RESUCITADO EN LA SEMANA SANTA DEL 2010

Por Hugo Presman. http://presmanhugo.blogspot.com

La Biblia, el manual de instrucciones presuntamente de Dios que acompaña la creación del hombre, nos cuenta que al tercer día de su muerte resucitó.

¿Que pasaría si en un nuevo milagro Jesús resucitara al finalizar la primera década del siglo XX? Rápidamente advertiría que los romanos con sus crucifixiones eran casi la madre Teresa de Calcuta al lado de los norteamericanos bombardeando Afganistán o destruyendo Irak. Seguramente no dejaría de repetir "Perdónalos Señor, no saben lo que hacen" cuando le cuenten las bombas sobre Hiroshima y Nagasaki, Auschwitz, la Esma o los gulags soviéticos. Le preguntaría a Dios desesperado: "Padre, porque lo has abandonado" Si en el Manual de Instrucciones se afirma que el hombre es la criatura más perfecta de la creación se sentirá más cerca del filósofo Theodor Adorno que reflexionaba que no se podía seguir escribiendo poesía después de Auschwitz.

Cuando decidió actuar y movilizar a sus fieles, la mayor parte lo negaron afirmando que era un impostor. El poder mundial lo colocó rápidamente junto a los criminales más buscados del planeta. Vagó por África, y al ver un continente arrasado por el SIDA y el hambre, intentó infructuosamente multiplicar los panes y los peces. En EUROPA, se maravilló con La Plaza de San Pedro, pero al entrar al Vaticano se preguntó si no fue lo suficientemente claro cuando afirmó: " Bienaventurados los pobres, que de ellos será el reino de los Cielos". Reflexionó desconsolado que lo entendieron al revés y que lo único seguro es que de ellos será el infierno en la tierra.

Cuando se enteró que su aseveración "Que los niños vengan a mí" fue recogida por sus predicadores pedófilos, tuvo que sentarse para tomar aliento. Cuando recorrió Judea, y se internó entre los parias que se presentaron como palestinos, un bombardeo Israelí estuvo a punto de matarlo.

Vio a chicos luchando contra tanques arrojando piedras. Vio un muro que se perdía en el horizonte hechos por los israelíes y divisó un muro que construyen los egipcios. Pasó por Irán, y escuchó que se negaba o en el mejor de los casos se minimizaba el holocausto. Y pensó que si hubiera resucitado en la época de los nazis hubiera muerto en un campo de concentración porque más allá de haber fundado una nueva religión, hubiera sido condenado por judío.

Recorrió luego el continente americano, el de la distribución de la riqueza más desigual y quedó perplejo cuando le informaron que Haití, el primer país en independizarse es el más pobre. Que la colonización española hecha con la espada y la cruz, símbolo de su sacrificio, produjo un genocidio de los más importantes de la historia. Algún seguidor le acercó una cuarteta del poeta Pablo Neruda que dice:
" Enarbolando a Cristo con su cruz/ los garrotazos fueron argumentos/ tan poderosos que los indios vivos/ se convirtieron en cristianos muertos."
Pidió un papel y redactó un comunicado:
" Con mucho retraso y por razones obvias, declaro que dicha evangelización es una herejía que haya sido hecha en mi nombre" Sus ojos se nublaron y un destello de furia se percibió en su rostro, cuando observó que los mercaderes que hacía tantos años había expulsado del Templo se habían quedado con la mayor parte de la riqueza del planeta, incluso de los Templos. Eran tan poderosos que habían escriturado la tierra a su nombre. Se maravilló con los restos de la cultura maya y de la Inca. Sintió en Machu Pichu la presencia cercana de Dios. Y llegó a la Argentina. Vio gente con hambre revolviendo tachos de basura y durmiendo en las calles. Pero le informaron que eran mucho menos que hace un lustro. Que después de la hecatombe hay un lento pero persistente proceso de reconstrucción con claroscuros. Vio también shopping colmados, barrios ostentosos, lugares de veraneos colmados, barrios cerrados, incesante compras de autos. Se negó a recibir al Padre Julio César Grassi, ignoró al Cardenal Jorge Bergoglio, hizo una misa por Angelelli y los Curas Palotinos. Recordó y llamó hermano al Padre Mujica, se abrazó con el Padre Pepe y el padre Eduardo de la Serna y llamó al rabino Daniel Goldman " mi hermano mayor en la fe". Los que lo reconocieron como Jesús fueron grupos minoritarios, en un país donde más del 80% se asume como cristiano.

Paradojalmente, los sectores más fundamentalistas, de misa diaria, lo consideraron un impostor. Algunos medios lo identificaron como piquetero y pidieron que la justicia actuara y cayera sobre él todo el peso de la ley. Visitó la villa 31 y les lavo los pies a los niños y a los enfermos. Macri lo acusó de demagogo y disolvente, integrante de la mafia de los trapitos, y que no respetaba el legítimo derecho de la gente decente a transitar. Carrió afirmó que era otra muestra de clientelismo. Gabriela Michetti se abstuvo de opinar supeditando las mismas a encontrarse con el Cardenal Bergoglio. Eduardo Duhalde sostuvo que su mensaje no ayudaba a la unión de los argentinos y que todos, víctimas y victimarios, torturadores y torturados debían abrazarse bajo la bendición de la Santa Madre Iglesia.

Marcos Aguinis desde La Nación sostuvo que el farsante era un antisemita y Beatriz Sarlo desde Clarín analizó que era un fenómeno interesante que había que seguir de cerca pero evitando que el gobierno se apropiara de su posible progresismo como había hecho con los derechos humanos. Ari Paluch desde su programa de radio criticó fuertemente al que calificó de marginal, pero insinuó que la calma de su rostro podría atribuirse a que posiblemente "hubiera leído los dos magníficos libros de su autoría: "El combustible espiritual I y II".

El Ministerio de Economía anunció los índices del costo de la vida para el mes de marzo proporcionados por el Indec : Menos 3% que atribuyo al abaratamiento del pan y del pescado multiplicados por el impostor y al haber convertido el agua en vino. Pepe Eliaschev, desde el programa de Canal 26 "Le doy mi palabra", manifestó su disconformidad con los problemas de tránsito, la prepotencia de los seguidores del presunto Jesús, y exhortó a que el Cardenal Bergoglio tomara cartas en el asunto y que desenmascarara al impostor, que seguramente era apañado por el gobierno.

Mostró su preocupación que el desarrapado terminara concluyendo en una prédica antijudía. Sostuvo que había acudido a dos pruebas duras para desenmascarar que el predicador no era el Nazareno. Primero no reivindicó a un prócer de la colectividad como Rubén Beraja. En segundo lugar no mencionó en ningún momento haber leído mi último libro "Me lo tenía merecido".

"Quiero suponer- declaró Pepe desconsolado- que no tomó literalmente el título"

Magdalena Ruiz Guiñazú, después de afirmar su firme fe cristiana, solicitó que todo el periodismo independiente y puro tome posición contra quién está sumiendo a su Iglesia en un profundo desprestigio. Cuando Jesús se abrazó con Milagro Sala, Gerardo Morales afirmó que el predicador actuaba bajo el temor que le infundía la líder de movimiento Tupac Amarú. Concurrió luego Jesús al Bajo Flores y proclamó a Margarita Barrientos una auténtica discípula, que interpretó el contenido de su mensaje y no se enamoró del ritualismo de las formas. Se confundió en un conmovedor abrazo con Alberto Morlachetti cuando le mostraron algunos de sus múltiples emprendimientos realmente cristianos. Rezó en la misa para los difuntos por Eva Perón y Mónica Carranza. Algunos de sus seguidores lo llevaron hasta la ESMA, y ahí declaró que los Plaza, Von Wernich, Bonamín y otros curas semejantes eran unos impostores que hablaban en su nombre. Cayó de rodillas exclamando: "Cuantas veces me seguirán crucificando" cuando se enteró que hubo curas que reconfortaban y justificaban a los verdugos que arrojaban gente viva al mar, a los que consolaban diciendo que era una muerte cristiana. Cuando le relataron los crímenes de Massera, Videla, Camps, Echecolatz, entre tantos otros, afirmó que reconsideraría en términos relativos su concepto sobre Poncio Pilatos. Tuvo que soportar los insultos y denuestos de una manifestación autoproclamada católica que portaban enormes crucifijos y gritaban enfervorizados: "Cristo si, impostores no". Con una enorme tristeza, le pidió a Dios un único y último milagro. Volver al lado de él.

Era imposible soportar ser un intruso en todas las conmemoraciones realizadas en su nombre. Y un amargo sentimiento se hizo sonoro en su boca:
“Cuando nací el mundo no tenía un lugar para mí. Solo me dejaron un establo. 2010 años después, me sigue persiguiendo el mismo destino. Ahora no quieren dejarme un lugar para vivir. Para muchos soy sólo un Dios hecho hombre muerto en la cruz. Para otros un farsante. No quieren escucharme.
Sólo ritualizan mi muerte. Mi vida fue una lucha para conseguir un hombre y un mundo mejor. Pero los mercaderes han convencido a millones y millones de personas que lo mejor es embalsamar mi doctrina y resucitar las formas como si fueran el contenido"

Cuando desanimado miró al cielo y exclamó " Padre, porque me has abandonado" un católico fervoroso le clavo un puñal en la espalda. El suceso fue titulado en TN como "Fue asesinado el impostor K". Marcelo Bonelli sostuvo que el falso predicador era un delirante que se proclamaba hijo de Dios. Que le resultaba claro, que por eso, no se había pronunciado sobre el desguace del multimedio que lo había acogido a él desde adolescente. Estas imágenes serán repetidas en las próximas 120 emisiones de" 6-7-8", de "Duro de domar" y de "TVR". La noticia del asesinato del presunto hijo de Dios fue enviado a las páginas de policiales y desplazada rápidamente por las declaraciones cruzadas de las novias de Ricardo Fort, el entredicho escatológico entre Gerardo Sofovich y Jorge Rial, nuevas denuncias de Elisa Carrió y la decisión de Mauricio Macri de ir contra la mafia de los paseadores de perros.

31-03-2010

jueves, 1 de abril de 2010

SACANDO VALOR HASTA DE LAS PIEDRAS...CAIDAS

martes 30 de marzo de 2010
CHILE: EL TEREMOTO-ESPECTACULO

Álvaro Cuadra (especial para ARGENPRESS.info)

Desde un primer momento, la televisión chilena ha convertido el terremoto en un gran espectáculo. Durante un mes, las cámaras de los equipos periodísticos han escudriñado todos los rincones del centro sur del país en busca de la nota sorprendente, la imagen dramática, el vívido testimonio. A las ediciones especiales del primer momento, siguió el reportaje en los noticieros centrales. Los “enviados especiales”, con sus rostros sucios y sudorosos nos muestran con crudeza las consecuencias devastadoras del cataclismo Todo parece haber pasado a un segundo o tercer plano, lo único importante ha sido el sismo… y el rating.

Los medios de comunicación han construido un verosímil melodramático frente a la catástrofe que oculta los problemas sociales que han quedado al descubierto. Se nos ofrece un relato de buenos y malos en que coexisten gestos sublimes de solidaridad con vándalos que amenazan a la población. Allí los uniformados y el flamante gobierno irrumpen como los garantes del orden, la tranquilidad y la propiedad. Ya habrá tiempo para que los estudiantes de periodismo desmenucen al detalle esta narración fabricada por los medios, verdadera ideología del terremoto, como el más fiel reflejo de la realidad.

La misma televisión ha escenificado la nueva moral que nos envuelve a todos. Imágenes patéticas de las víctimas se yuxtaponen a una jugosa donación de algún empresario. La tele- caridad se evalúa en millones de dólares y en un desfile interminable de lágrimas y sentimientos encontrados. Esta es la manera cómo una sociedad de consumidores, sociedad individualista por definición, reacciona ante calamidades de esta magnitud: La tragedia de muchos se convierte en un triste espectáculo ante el cual sólo cabe la filantropía, la caridad, expurgando toda demanda ciudadana seria de justicia social. Finalmente, todos podemos estar con la conciencia muy tranquila, todos somos, de alguna manera, buenas personas. La magia de la televisión no sólo escenifica el bien sino que desculpabiliza a los ciudadanos.

Como bien sabemos, en los medios de comunicación todo es tan seductor como efímero, de manera que, casi sin darnos cuenta de ello, lo que fuera la noticia del día, de la semana o del mes, comienza a declinar, y como en aquella hermosa canción de Joan Manuel Serrat: “Y con la resaca a cuestas vuelve el pobre a su pobreza, vuelve el rico a su riqueza y el Señor Cura a sus misas. Se despertó el bien y el mal, la zorra pobre al portal, la zorra rica al rosal y el avaro a las divisas” http://www.youtube.com/watch?v=jihrLbarXXE
Las generosas declaraciones de un primer momento van cediendo ante el cálculo político mezquino. Si ayer se trataba de reconstruir un país más moderno y mejor, hoy la cuestión es evitar el alza de impuestos a las empresas. De algún modo, la realidad de un Chile desigual, escindido trágicamente entre ricos y pobres, vuelve a resonar en aquellos versos: “Se acabó, el sol nos dice que llegó el final. Por una noche se olvidó que cada uno es cada cual”

Álvaro Cuadra es investigador y docente de la Escuela Latinoamericana de Postgrados. ELAP. Universidad ARCIS.

miércoles, 24 de febrero de 2010

HO CHI MINH, RETRATO DE UNA CELEBRIDAD

...SON POCOS , PERO SON. Un homenaje desde las manos encallecidas, desde las productoras de riqueza y que otros...constituyentemente...se llevan todo

ATTE

Lomo Partido

http://www.argenpress.tv/2010/02/ho-chi-minh-retrato-de-una-celebridad_12.html

Video realizado por la Embajada de Vietnam en la República Argentina, cedido a ARGENPRESS.tv para su difusión.

Nació en Annam el 19 de mayo de 1890. Su verdadero nombre era Nguyen Tat Than, pero la clandestinidad de toda la vida le obligó utilizar apodos diferentes para escapar de la persecución policial. El nombre de Ho Chi Minh significaba El que ilumina; otras veces se hizo llamar Nguyen Ai Quoc, El patriota.

Era hijo de un médico herborista de Nghe An, enemigo del colonialismo francés, que había invadido Vietnam en 1860. Estudió en Hué y Saigón, hasta que en 1912 emigró como mozo en un paquebote francés. Fue un largo viaje de veinte meses de puerto en puerto hasta que arribó a Londres, donde trabajó en el hotel Carlton durante tres años.

De allí fue a París, donde trabajó como retocador de fotografías. Conoció a Chou En Lai, León Blum, Marcel Cachin y Longuet (sobrino de Carlos Marx), entre otros destacados dirigentes del movimiento obrero internacional. Se afilió al Partido Socialista Francés, adherido a la Internacional Comunista. Comenzó a escribir en L’Humanité, y luego fundó el periódico El Paria.
De París se trasladó a Moscú, donde participó en varios Congresos de la Internacional Comunista. Más tarde viajó a China como traductor y ayudante de Borodin, consejero del Kuomintang.

Se incorporó a la escuela militar de Huangpu, donde aprendió el arte de la guerra revolucionaria. El director era el coronel Chiang Kai Shek y el jefe del departamento político era Chou En Lai. En 1927, cuando Chaing Kai Shek traicionó a la causa revolucionaria con una enorme matanza, Ho consiguió huir y siguió en la clandestinidad organizando la revolución en Birmania, impulsando huelgas, motines y levantamientos armados en China, en Siam, y pasando de cárcel en cárcel y de tortura en tortura.

En 1930 Ho Chi Minh fundó en Hong Kong el Tanh Nien o Partido Comunista de Vietnam.
Durante la segunda guerra mundial Japón ocupó Vietnam. Ho regresó clandestinamente a su país 28 años después de su partida y luchó en la guerrilla durante cinco años.

Hacia fines de la guerra mundial funda el Vietnam Doc Lap Dong Minh Hoi (Frente para la liberación de Vietnam), más conocido por Vietminh. También crea un ejército guerrillero dirigido por Vo Nguyen Giap, uno de los generales revolucionarios más brillantes del mundo.

Concluida la guerra y derrotados los japoneses, los planes imperialistas para la región no contemplaban la independencia sino un nuevo reparto del mundo, que en el caso de Vietnam suponía que los nacionalistas chinos del Kuomintang ocuparían el norte del país, mientras los ingleses el sur. Pero los franceses querían recuperar sus dominios coloniales y volvieron a invadir el país, mientras los guerrilleros vietnamitas rechazaron a los chinos en el norte y liberaron aquella zona.

El 2 de setiembre de 1945 Ho Chi Minh lanzó su llamamiento: “Desde hace más de ochenta años la banda de colonialistas franceses, bajo los tres colores que simbolizan la libertad, la igualdad y la fraternidad, ha ocupado nuestro territorio y oprimido nuestro pueblo. [...] Los franceses no nos han dado ninguna libertad política, han instituido una legislación bárbara, han creado más prisiones que escuelas, han ahogado en sangre todas nuestras revueltas, han pisoteado la opinión y utilizado la sangre y el alcohol para embrutecer a nuestro pueblo”.

El Vietminh organizó la insurrección general, logró la independencia nacional y fundó la República Democrática de Vietnam.

Al retornar los colonialistas franceses se desató una nueva y cruenta lucha del pueblo vietnamita que se prolongó nueve años. Francia, cuando comenzó a perder la guerra, pidió y obtuvo el apoyo norteamericano. En 1954 los franceses son derrotados en la batalla decisiva de Dien Bien Phu. Dieciocho millones de compatriotas saludaron a quien había abierto la brecha de la liberación social y nacional. Ya era para todo el pueblo el tío Ho.

A la guerra contra Francia sucedió la guerra contra Estados Unidos, por lo que los vietnamitas derrotaron sucesivamente a tres de las potencias imperiales más poderosas: Francia, Japón y Estados Unidos. Estos no escatimaron medios de destrucción masiva y bombardearon cruelmente Vietnam del Norte: “Derrotados los yanquis -diría Ho- construiremos una patria diez veces más hermosa. Nuestro país tendrá el señalado honor de ser una pequeña nación que, a través de una lucha heroica, ha derrotado a dos grandes imperialismos- el francés y el norteamericano- e hizo una digna contribución al movimiento de liberación nacional”.

Nunca mostró inquietud por la desproporción de fuerzas. Como revolucionario sabía que un ejército popular es superior al mejor ejército moderno. Desde el principio de la intervención declaró que los Estados Unidos no serían capaces de soportar una guerra popular prolongada: “En la lucha patriótica contra la agresión norteamericana, en realidad tendremos que soportar más dificultades y sacrificios, pero estamos seguros de que obtendremos la victoria total”.

Sus palabras se cumplieron, aunque Vietnam soportó años de atrocidades contra su población. El territorio fue convertido en campo de criminales bombardeos contra la población indefensa. Muchas décadas después de la humillante retirada de Estados Unidos de Vietnam el 30 de abril de 1975, el país aún sufre las secuelas de la agresión. Desde 1961 hasta 1973, el Pentágono arrojó sobre Vietnam y el vecino Laos más de siete millones de toneladas de bombas y 100.000 toneladas de sustancias químicas tóxicas. Sobre Vietnam se descargaron más bombas que las arrojadas durante la segunda guerra mundial. En la guerra murieron cinco millones de vietnamitas y 58.000 estadounidenses. Millones de personas padecieron y todavía padecen los efectos del agente naranja, un potente defoliante que tenía como objetivo arrasar por completo la jungla del país para aislar a los guerrilleros. Washington lanzó sobre un cuarto del territorio del país unos 80 millones de litros de defoliante y napalm.

Ho Chi Minh murió en Hanoi, el 2 de setiembre de 1969. En su testamento dejó escrito: “Durante toda mi vida, he servido con todas mis fuerzas y con todo mi corazón a la Patria, a la Revolución y al Pueblo. Ahora, si debo partir de este mundo, no hay nada que sienta más que no poder servirlos más tiempo”. El proceso liberador continuó. Cuando seis años después de su muerte, los patriotas del Vietcong terminaron de derrotar y expulsar a los invasores norteamericanos, los tanques llevaban una pancarta: “Siempre marchas con nosotros, Tío Ho”.

martes, 16 de febrero de 2010

Discurso de un veterano de guerra norteamericano, Mike Prysner, y sus sentimientos acerca de la guerra.

OJALA ALCANCEN AVER ESTE VIDEO ANTES DE QUE LO QUITEN !!
Asunto: Discurso de un veterano de guerra de los USA...

VER ESTE VIDEO ANTES DE QUE LO ELIMINEN DE YOUTUBE
Discurso de un veterano de guerra norteamericano, Mike Prysner, y sus sentimientos acerca de la guerra. Seria maravilloso si pudieramos difundirlo rapido, antes de que lo saquen

http://www.youtube.com/watch?v=9kWU-JHetMM&feature=player_embedded

jueves, 11 de febrero de 2010

RE.: EL SICARIO DE STALIN QUE TENIA PERROS


A proposito de los comentarios del profesor Fernando Tuesta Soldevilla en su blog: http://blog.pucp.edu.pe/fernandotuesta/los-galgos-de-lev-davidovich  que señala desde otra optica el mismo libro y por lo dicho: con otras conclusiones.

Los Editores
El sicario de Stalin que tenía perrosDaniel Raventós · · · · ·

31/01/10

Métete esto en la cabeza de una puta vez: tú no piensas, solo obedeces; tú no actúas, solo ejecutas; tú no decides, solo cumples; tú vas a ser mi mano en el cuello de este hijo de puta, y mi voz va a ser la del camarada Stalin, y Stalin piensa por todos nosotros… (p. 341)

Él ve a Rakovsky, hermano querido, quien, principesco, había ofrecido al movimiento revolucionario su enorme fortuna. Ve a Smirnov, brillante y alegre; a Murálov, el general de enormes mostachos, héroe del Ejército Rojo… Ve a sus hijos Nina, Zina, Liova, a sus queridos Blumkin, Yoffe, Tujachevsky, Andreu Nin, Klement, Wolf. Todos muertos. Todos. L.D. está solo… (p. 361)

Las profecías de Trostky acabaron cumpliéndose y la fábula futurista e imaginativa de Orwell en 1984 terminó convirtiéndose en una novela descarnadamente realista. Y nosotros sin saber nada… ¿O es que no queríamos saber? (p. 488)

La editorial Tusquets publicó en septiembre de 2009 la novela del cubano Leonardo Padura El hombre que amaba a los perros. Se trata de un largo libro de 573 páginas de apretada letra. Padura era hasta ahora conocido principalmente por sus relatos cuyo protagonista es el policía cubano Mario Conde. Este libro es sin duda su obra más ambiciosa.

Los protagonistas principales de El hombre que amaba a los perros son el dirigente de la revolución rusa León Trotski y el sicario estalinista Ramón Mercader, nacido en Barcelona y militante del PSUC. Ramón Mercader, por orden de Stalin, asesinó a Trotski en la calle Viena del barrio de Coyoacán en Ciudad de México el 21 de agosto de 1940, pronto hará 70 años. Otros personajes importantes en el libro, además de la compañera del exilado, Natalia Sedova, son la madre del sicario, Caridad Mercader, y su amante, un altísimo cargo de los servicios secretos estalinistas, Nahum Eitingon, que elige a un Ramón Mercader muy joven para convertirlo en un asesino al servicio de Stalin. En la novela no sale en ningún momento el verdadero nombre de Eitingon y sí muchos de los falsos que utilizó: Kotov y Tom, entre otros.

Para escribir este libro Leonardo Padura ha afirmado que se documentó a fondo durante cinco años. Y el resultado es muy serio. En realidad, en El hombre que amaba a los perros hay tres novelas. Una está dedicada a los últimos años de la vida del revolucionario Lev Davidovich Bronstein (que ya de muy joven tomó el seudónimo de Trotski de un vigilante en jefe de una prisión zarista en la que estuvo preso en los inicios de su actividad política) desde su deportación a Alma Atá hasta su asesinato. Se trata de un período de 12 años, 1928-1940. La segunda y más larga, cuenta la vida de Ramón Mercader desde que tenía 22 años (nació en 1914) cuando es reclutado por Eitingon ("Kotov") cuando ya Stalin había decidido acabar con la vida del creador del Ejército Rojo, hasta su muerte. Esta parte abarca de 1936 a 1978. Y la tercera, que tiene como principal protagonista a Iván, un escritor cubano fracasado, es una parte que se desarrolla en La Habana y que sirve para enlazar, con mayor o menor fortuna, las dos anteriores. Es la parte, con mucho, menos conseguida.

La historia es conocida. La guerra civil del acabado de nacer país de los soviets contra las fuerzas blancas monárquicas en coalición con los países más poderosos del momento –que incluye el Reino Unido, Japón, Alemania, Francia, EEUU− ha concluido. Decenas de miles de cuadros y militantes comunistas han quedado en el campo de batalla o muertos por las enfermedades que asolan el territorio soviético. Las tierras de la revolución sufren hambre. Lenin muere el 21 de enero de 1924 impedido físicamente ya desde algunos meses atrás de poder trabajar. Quiere llevar la batalla para apartar a Stalin de la secretaría general como deja expresado en uno de sus últimos documentos escritos, pero muere antes de poder hacerlo. Crece una burocracia privilegiada que elimina en pocos años el menor vestigio de democracia soviética y de cualquier otro tipo. Stalin, buen canalizador y muñidor de los intereses de esta floreciente nueva capa social, se erige como amo absoluto del PCUS y de toda la URSS. Dos datos sobre la burocracia cada vez más privilegiada que crece sin freno y que es la principal base social que explica el triunfo de Stalin. El primero: en 1923 el partido bolchevique tiene 370.000 afiliados de los cuales solamente 35.000 son obreros, las dos terceras partes de la afiliación son asalariados del partido, el ejército (aunque Trotski es el jefe formal del mismo y goza de gran prestigio entre los veteranos de la guerra civil, Stalin ya ha colocado a sus fieles en los puestos clave para minar su autoridad), los sindicatos, los organismos estatales… El segundo: ya a finales de 1926, un militante a sueldo del partido del nivel más bajo gana entre 5 y 6 veces más que el salario medio obrero. Pero en 1927 ni aún el propio Stalin se atreve a asesinar a Trotski pues solamente han pasado 10 años de la revolución rusa y el papel protagonista en la misma del excomisario de la guerra está todavía demasiado presente entre la población de la URSS, los cuadros del partido y el movimiento comunista internacional (Trotski había sido junto con Lenin el dirigente más conocido doméstica e internacionalmente durante los primeros años de la Tercera Internacional; en todo el mundo el partido bolchevique es conocido aún por el partido de Lenin y Trotski). Con los preparativos de la Segunda Guerra Mundial, estos reparos ya no existen y el todopoderoso secretario general decide hacer los preparativos para asesinarlo. Trotski puede ser un auténtico problema cuando se inicie la guerra… o cuando acabe (1). Ramón Mercader representa una de las líneas posibles para liquidar al exilado, puesto que los servicios secretos preparan diferentes planes de asesinato y completamente independientes entre sí. Para convertirlo en posible asesino de Trotski, Ramón Mercader es enviado a la URSS y entrenado para tal fin siempre bien vigilado por el hombre al que Stalin le dio la orden directamente, Nahum Eitingon, omnipresente en la novela de Padura. Posteriormente, el esbirro se traslada a París y en 1938 conoce –en realidad, también el encuentro está preparado por la NKVD, las siglas en ruso del comisariado de asuntos internos, la sucesora de la GPU– a la estadounidense Sylvia Ageloff, una partidaria de Trotski (2), con la que logrará intimar y tener una relación supuestamente amorosa. Así va introduciéndose en el círculo más reservado del exilado hasta que puede lograr una cita para permanecer a solas con él en la habitación en donde acostumbraba a trabajar el revolucionario. Como es conocido, Mercader, entonces camuflado con el falso nombre de Jacques Mornard y representando el papel de un apolítico hombre de negocios belga, le atizó un mortífero golpe en la cabeza con un piolet, esta pieza imprescindible para toda persona que practique la alta montaña. No le produjo instantáneamente la muerte, pero sí unas horas después.

Esta rápida enumeración de algunos de los hechos más importantes que novela Padura en El hombre que amaba a los perros está bien desarrollada, pero con una tersura un tanto desigual.

Me parecen especialmente sobresaliente los fragmentos del libro que desarrollan los episodios sobre la transformación en algún edificio de la NKVD en la URSS del joven Ramón Mercader en Jacques Mornard (el frío asesinato de un pobre vagabundo acusado de "perro trotskista" es memorable); la forma de describir lo que realmente preocupaba a la burocracia estalinista del alzamiento fascista contra la II República española: que no pudiera convertirse en una revolución (3); la conversión de los partidos comunistas en simples peones de la diplomacia de la URSS, siendo uno de los campeones de ello el PCE con su servilismo (Dolores Ibárruri queda retratada en algunas páginas dedicadas a la guerra civil y al posterior regreso del asesino de Trotski a la URSS) a los dictados de Stalin y sus recaderos; los momentos en que se cuenta el secuestro del dirigente catalán del POUM Andreu Nin y el criminal montaje para el exterminio de este partido; el modo de describir el cinismo de tantos dirigentes de la época de Stalin, ejemplarizados en la novela por el implacable Nahum Eitingon (4); la dedicación próvida de algunos secretarios de Trotski, entre ellos el que lo fue de 1932 a 1939, Jean Van Heijenoort, posteriormente un destacadísimo lógico matemático que enseñó en las universidades de Columbia y Stanford; el drama increíble que supuso para Trotski tener que sobrevivir a la muerte de sus 4 hijos: Nina y Zinaida, las hijas también de Aleksandra Sokolovskaya, y los dos varones que tuvo con Natalia Sedova (el mayor, Liova, asesinado en París por un agente de Stalin infiltrado en los círculos trotskistas y que se había ganado la confianza de la propia víctima, era la mano derecha política de su padre; el menor, Serguei, no interesado en la política, murió (5) en uno de los escalofriantes campos de trabajo forzado de la URSS); las caracterizaciones de dos pintores mexicanos: la del cobarde Siqueiros y la del inconsistente y poco fiable Diego Rivera; la descripción de los momentos en que todo el mundo se convirtió en un "planeta sin visado", en que derechistas, socialdemócratas (fabulosas las páginas dedicadas al tornadizo Trygve Lie cuando Trotski está semipreso en Noruega en 1936, entonces jefe de los socialdemócratas noruegos y después secretario general de la ONU entre 1946 y 1952), fascistas, monárquicos y, por supuesto, estalinistas, se vengan del que ven como odioso causante del triunfo revolucionario en 1917, hasta que Lázaro Cárdenas lo acoge en México; el ambiente claustrofóbico en la fortaleza de Coyoacán, y los momentos del asesinato, con el drama político objetivo que supone el hecho de que Trotski (que no perdió la conciencia hasta horas después del golpe asestado por el sicario barcelonés de Stalin) exhorte a sus guardias que han venido a socorrerlo para que averigüen a quién sirve el asesino, si a la Gestapo o a la NKVD (6). En todo caso, Trotski ya sabía que su fin era cuestión de poco tiempo y lo dejó más de una vez escrito, convencimiento que también está muy correctamente desarrollado en El hombre que amaba a los perros.

Pero quizás uno de los momentos de la novela que resulta especialmente imponente por su gran significado político y por la forma en que está contado es al que voy a dedicarle algunas líneas a continuación.

Se trata de un episodio bien conocido por los historiadores y biógrafos de Trotski. El protagonista es Nikolai Bujarin, uno de los más brillantes dirigentes bolcheviques, elegido en 1926 secretario general de la Tercera Internacional y sombra tenue de lo que fue cuando se convierte en aliado, y después víctima, de Stalin. Estamos a comienzos de 1936 y en Noruega, Trotski recibe una carta de un viejo adversario Fiódor Dan, un menchevique exiliado en París con el que había tenido grandes enfrentamientos durante los días que van de la revolución de Febrero a la de Octubre de 1917. Dan le expresa su extrañeza de que Bujarin haya sido enviado a Europa para comprar documentos con destino al Instituto Marx-Engels-Lenin. El menchevique enunciaba su asombro por el hecho de que Stalin hubiera elegido a Bujarin para este menester. Estupefacción que se acrecentó cuando también fue enviada pocos días después a París Anna Larina, la esposa de Bujarin. ¿Estaba Stalin invitando a Bujarin a desertar? Pocos días después, Bujarin recibe la orden escrita de Stalin de regresar a Moscú. Sabe que regresar equivale a morir en más o menos poco tiempo (efectivamente, Bujarin fue condenado y ejecutado tan solo dos años después, en marzo de 1938, en uno de los depravados procesos de Moscú). Conocidos y exilados le sugieren que si se queda en Europa podría convertirse en un segundo Trotski y liderar juntos una oposición con mayores oportunidades de desbancar a Stalin. Pero Bujarin prepara el regreso a Moscú, sigue contando Dan en la carta. Entonces le preguntan que cómo es posible que después de haber luchado contra el temible zarismo, se encaminase ahora como un cordero mansamente al degüello. La respuesta de Bujarin es terrible: "vuelvo por miedo". Bujarin se sinceró: él no estaba hecho de la misma madera que Trotski y "eso Stalin lo sabía y, sobre todo, lo sabía él mismo". Idea que, con otras palabras, expresa en su propio proceso cuando declara: "Hay que ser Trotski para no deponer las armas". "Vuelvo por miedo" Bujarin lo razona, en la carta de Dan, con estas escalofriantes palabras: "Sé que tarde o temprano Stalin va a acabar conmigo; quizás me mate, quizás no. Pero voy a regresar para aferrarme a la posibilidad de que no crea necesario matarme. Prefiero vivir con esa esperanza que con el miedo constante de saber que estoy condenado." Para Trotski esta revelación fue la certeza de que Stalin ya no quería dejar ningún superviviente entre los dirigentes de la revolución, por útiles que le hubieran sido en algún momento, como fue el caso de Bujarin entre tantos otros. Efectivamente, el ¡90 por ciento! del mítico Comité Central bolchevique que protagonizó la revolución de 1917 fue exterminado físicamente por Stalin.

El conde Czernin, representante austríaco en las negociaciones de Brest-Litovsk en 1918, harto de la inteligencia e inflexibilidad de Trotski como comisario del pueblo de asuntos exteriores y jefe de la delegación soviética, expresó más de una vez su deseo ardiente de que apareciera una Charlotte Corday que eliminara al jefe revolucionario. Stalin hizo realidad con Ramón Mercader el sueño del reaccionario conde aunque éste ya no estuviera vivo para poderlo disfrutar.

El libro del novelista cubano aún no se ha publicado en Cuba. Está previsto que circule en aquel país en breve. Padura no está muy seguro de cuáles puedan ser las reacciones. Ramón Mercader, el hombre que según Leonardo Padura "amaba a los perros" especialmente a la raza de los borzoi, murió el 18 de octubre de 1978 en La Habana, después de haber pasado 20 años en las cárceles mexicanas y de haber recibido, en 1961 al regresar a Moscú, la medalla de mayor distinción en la URSS desde 1934 a 1991: la estrella de Héroe de la Unión Soviética.

Notas: (1) Un año antes del asesinato de Trotski, el 25 de agosto de 1939, el embajador francés en Berlín, Robert Coulondre, intenta disuadir a Hitler de que no invada Polonia. La guerra, como lo fue la de 1914, puede ser el preámbulo de la revolución y ello encoge algunos espíritus. La forma de expresarlo del embajador francés ante Hitler es: "Temo que al término de una guerra no haya más que un vencedor: el señor Trotski." (2) Increíblemente representada por Romy Schneider en la nada afortunada película de Joseph Losey El asesinato de Trotski (1972), en donde el papel de Trotski lo desempeña Richard Burton. Romy Schneider era una actriz sumamente guapa, Sylvia Ageloff era una mujer muy poco agraciada. Ramón Mercader, quizás adecuadamente representado por Alain Delon en la película mencionada, era un hombre físicamente atractivo. Mercader siempre que tuvo que carearse, después del asesinato, con Ageloff debió soportar que ésta invariablemente le escupiese en la cara para mostrarle el desprecio que le producía por la sucia y bellaca manipulación de la que había sido objeto. (3) El 20 de marzo de 1937 Stalin escribe a Rafael Alberti y María Teresa León: "Hay que decir al pueblo y al mundo entero que el pueblo español no está en condiciones de realizar la revolución proletaria" (citado por Jean-Jacques Marie en Trotski, FCE, 2009). (4) Que, como tantos otros estalinistas, también sufrió tortura y cárcel en la URSS, pero la muerte de Stalin en 1953 motivó su excarcelación. Vivió hasta 1981. Una genial y estremecedora descripción del terror estalinista que no solamente afectaba a auténticos trotskistas sino a estalinistas de más o menos luces, escrita por alguien que lo sufrió también directamente, es El caso Tuláyev de Víctor Serge (Alfaguara, 2007). (5) Padura menciona en varias ocasiones el recuerdo que tuvo Trotski, a medida que iban muriendo sus hijos, sus familiares más cercanos, sus colaboradores y miles de partidarios reales o imaginados por Stalin, de las palabras que el veterano bolchevique Georgy Piatakov lanzó, después de una sesión del Politburó del 18 de octubre de 1926: "¿Por qué Lev Davidovich ha dicho eso? Stalin no se lo perdonará ni a sus bisnietos". Piatakov se refería a las premonitorias palabras de Trotski en dicha sesión del Politburó en donde había acusado a Stalin de "sepulturero de la revolución". (6) El judío Trotski fue calumniado ininterrumpidamente por todo el poderoso aparato estalinista de ser agente al servicio de Hitler… hasta que se selló el pacto Molotov-Ribbentrop el 23 de agosto de 1939. Entonces las calumnias tuvieron que reencauzarse.


Daniel Raventós es profesor de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Barcelona, miembro del Comité de Redacción de SINPERMISO y presidente de la Red Renta Básica. Su último libro es Las condiciones materiales de la libertad (Ed. El Viejo Topo, 2007).

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