martes, 9 de febrero de 2010

Nuevo experimento NEOLIBERAL

Lo que de verdad hay detrás de la crisis económica en Grecia, y qué enseña políticamente sobre la actual Unión Europea
Costas Douzinas

Grecia se está convirtiendo en un experimento para la nueva fase de la
corrección de curso que el neoliberalismo se propone realizar aprovechando la estela de la crisis económica y financiera.
Paul Bremer, el primer virrey norteamericano, impuso a un estragado Irak políticas económicas que el Economist calificó como un régimen "de capitalismo de ensueño". Difícilmente se halla una locución mejor para describir las medidas del plan de "estabilidad" sometidas por Grecia a la apobación de la Comisión Europea, y aprobadas ayer. El plan contempla una reducción del déficit presupuestario griego, que pasaría del actual 12,7% del PIB al 2,8% en 2012, prometiendo, además, inmediatamente, un recorte del 10% en el presupuesto ministerial, una congelación de las contrataciones de funcionarios públicos, la abolición de distintos impuestos directos y un incremento de la fiscalidad indirecta. Y por si eso no bastara, el primer ministro socialista George Papandreu anunció ayer, en un dramático discurso televisado a la nación, ulteriores medidas de austeridad sin precedentes, entre ellas, el aumento inmediato de los impuestos a los carburantes, el aumento de la edad de jubilación y recortes en la remuneración de los empleados públicos que significarán una disminución del 10% del salario para la mayoría de funcionarios del Estado, y del 40% en el caso de los académicos. Como en Gran Bretaña, las universidades reciben el primer golpe; la tan cacareada "economía del conocimiento" no es óbice para considerarlas un lujo de todo punto secundario.

Y todo eso va a ponerse por obra en el país más pobre de la vieja Europa, que cuenta con un desempleo juvenil del 25%, con un crecimiento estancado y con sus tradicionales sectores de la industria naviera, el turismo y la construcción sometidos a una indecible presión. Esas medidas cerrarán el círculo vicioso de creciente desempleo, menguantes ingresos fiscales y políticas económicas sometidas al capricho de la especulación en los mercados financieros. Empujarán a un país que se halla ya en profunda recesión al abismo de una depresión duradera y sin salida.

"Grecia se halla en el ojo del huracán de una tormenta especulativa", lamentó Papandreu en su comparecencia televisiva. Se estaba refiriendo a la degradación de la calificación del crédito griego por parte de tres empresas privadas de valoración de riesgos –ninguna de las cuales está sometida a control o supervisión algunos— y a la consiguiente especulación en los mercados en torno a la deuda pública griega destinada a financiar el déficit, especulación que elevó los tipos del empréstito soberano griego un 4% por encima de la línea de base. Se trata de una repetición intensificada del ataque que lanzó Soros contra la moneda británica en 1992 (que llevó al Reino Unido a su humillante salida del Mecanismo Europeo de Cambio) y del ataque de los especuladores a la banca británica en 2008. Y es índice capital de una desdichada situación galanamente aceptada por la Unión Europea y los gobiernos: un puñado de megacapitalistas fondos de cobertura hedge, que ya se han cargado con esa práctica a grandes bancos, apuesta ahora a la bancarrota de un país en la esperanza de que la propia apuesta ayude a cumplir la profecía y les permita ganar posiciones de ventaja en la venta cortoplacista.

No cabe la menor duda de que tanto Papandreu como Karamanlis, las dinastías políticas dominantes en la Grecia de posguerra, se han servido del empleo en el sector público y del mecenazgo para beneficio político propio, contribuyendo a aumentar monstruosamente el volumen de la deuda. No cabe la menor duda de que una substanciosa evasión fiscal, la corrupción y el clientelismo han contribuido significativamente a las actuales cuitas. Pero el remedio es mucho peor que la enfermedad, y será costeado, como siempre, por las usuales víctimas: trabajadores asalariados, grupos de bajos ingresos, campesinos con cultivos de subsistencia y desempleados.

En un horizonte más amplio, Grecia se está convirtiendo en un experimento para la nueva fase de la corrección de curso que el neoliberalismo se propone realizar en la estela de la crisis económica y financiera. Las medidas fiscales e impositivas de "estabilidad" vienen a continuar un conjunto de dogmas económicos milagreros que, aun si quebrados en 2008, siguen dominando el mundo mental de los dirigentes políticos europeos. La magia negra de la privatización, la desregulación y la financiarización ha sido teóricamente rechazada por muchos fieles de la primera hora, pero todavía impera en los ambientes de unas cuantas escuelas de negocios de elite y en la Comisión Europea. Obama lanzó el año pasado un estímulo fiscal de 787 mil millones de dólares, que incluían recortes fiscales, expansión de la cobertura del desempleo e incremento del gasto en educación, sanidad, infraestructuras y sector energético; la europea Grecia se ve condenada a la inanición fiscal. La deuda pública de Japón representa el 225% de su PIB, y se financia mediante empréstito interno, dejando sólo el 6% en manos extranjeras; Grecia se ve condenada a tomar préstamo en mercados extranjeros, sirviendo unos intereses que sólo pueden calificarse como usureros. El comisario económico Joaquín Almunia fue cínicamente claro respecto del propósito del plan de "estabilidad" al decir que Grecia necesita "más reformas en las pensiones, en la sanidad y en el mercado de trabajo". Es un desvergonzado intento de aprovechar un problema relativamente pequeño de deuda, a fin de alterar radicalmente los equilibrios de clase y la relación Estado/sociedad en un país conocido por su militancia sindical y la fortaleza de su izquierda radical.

La legitimidad de la Unión Europa se funda en principios de justicia social y de solidaridad. Joseph Stiglitz ha recordado a los europeos esas tradiciones en unas unas páginasrecientes, llamando a una emisión de bonos en euros para salvar a Grecia y a otras economías endeudadas. Un paliativo inmediato así haría las veces de un trágico deus ex machina; lo que pasa es que el fantasma neoliberal ha expulsado a dios de la máquina.

Todavía hay un aspecto más preocupante en estos acontecimientos catastróficos. Papandreu resultó elegido hace cuatro meses sobre la base de un programa de redistribución y justicia social. Ahora acaba de aceptar un programa que es exactamente lo contrario. Y eso constituye un ataque radical a la política, y la mejor expresión del odio neoliberal a la democracia. El comisario Almunia aconsejó a los políticos y a la opinión pública de Grecia aceptar las medidas propuestas añadiendo una apenas disimulada amenaza reveladora de la asombrosa idolatrización de los mercados y la fingida naturaleza de la impotencia regulatoria. Pues lo cierto es que los mercados podrían especular con éxito contra los bonos griegos, llevando a cotas insostenibles el costo de los empréstitos, sólo porque la UE ha fijado un irrealista límite del 3% para el déficit presupuestario. El resultado es que la UE empuja a Grecia desde un extremo y el mercado, desde el otro. Es una tormenta perfecta, pero movida por mano humana. Los políticos y los eurócratas han aceptado el papel de jugadores de poca monta en una economía de casino que se declara por encima de los procesos políticos.

La violenta pauperización de las masas, la rampante privatización de los servicios públicos a través de la reducción radical del sector estatal, así como la creciente dependencia de los mercados exteriores en el servicio de la deuda, equivale a una pérdida de soberanía tal, que admite comparación con la de un Estado sometido a ocupación extranjera, y trae consigo una amplia reestructuración de los activos nacionales a favor del capital y una grave crisis de legitimación europea.

Los griegos son un pueblo orgulloso. Han sido masivamente sometidos al bombardeo de los medios de comunicación, del gobierno y de académicos adocenadamente sumisos, a fin de hacerles creer culpables de los fallos de un sistema al que nadie ha votado. En Gran Bretaña estamos ya muy acostumbrados a la retórica del TINA ["No-Hay-Alternativa", por sus siglas en inglés; T.]; pero también sabemos que siempre hay una alternativa. La situación por la que atraviesan los griegos les coloca en primera línea de un ataque en toda regla a los principios europeos de democracia, justicia social y solidaridad, principios que, aunque nunca dejaron de ser un poco retóricos, hoy se hallan quebrados por doquiera. Idealmente, lo que el gobierno griego debería hacer es olvidarse de la falsa ortodoxia que convierte a Grecia en una nación tan poco soberana como Irak y llamar a un frente nacional de resistencia frente al bárbaro ataque. Una iniciativa así movilizaría el orgullo y el sentimiento de injusticia de la nación. Apartaría al nacionalismo griego de su patológica evolución reciente hacia el extremismo derechista y xenofóbico y lo acercaría más a la tradición helénica, que es la de la defensa de la democracia. Islandia convocó un referéndum para decidir sobre la devolución de su deuda; lo mismo debería hacer Grecia.

Pero no es probable, porque el partido gobernante está demasiado comprometido con el viejo clientelismo y el neoliberalismo. La falta de una reacción encabezada por el gobierno aumenta los desafíos para la izquierda griega, una de las más fuertes de Europa. La izquierda tiene la responsabilidad histórica de movilizar a la opinión pública griega contra este tsunami de idiocia e injusticia antidemocráticas. Los griegos han demostrado que saben cómo resistir, desde Antígona hasta la Atenas de diciembre de 2008. Los campesinos ya han bloqueado varias rutas en dirección norte y Bulgaria, obligando a Barroso a amenazar con acciones legales. Se han convocado para el próximo mes huelgas de funcionarios públicos y una huelga general.

La izquierda debe ser capaz, además, de movilizar a la opinión pública europea. Si el ataque a las comunidades mineras y a la NUM [Unión Nacional de Mineros, por sus siglas en inglés; T.] resultó en Gran Bretaña emblemático del primer neoliberalismo, el ataque a Grecia representa el comienzo de su segunda fase. Si Grecia cae, no ofrece duda que los mercados pasarán a atacar a España, Portugal, Italia y Gran Bretaña, y la Comisión Europea vestida con la toga de un coro trágico y lavándose las manos como Poncio Pilatos. Lo que está en juego es el futuro de la democracia y de la Europa social; los griegos deben luchar por todos nosotros.

Costas Douzinas es profesor de ciencias sociales en la Universidad de Birmingham en el Reino Unido.

Pedro Francke Ballvé


08 Feb 2010
Empieza a calentar el debate electoral. Avanzamos una propuesta de medidas urgentes que podría tener el discurso que el 28 de julio del 2011 debe dar a la Nación el nuevo Presidente electo.
LUCHA SIN CUARTEL CONTRA LA CORRUPCION
Lo justo es que no haya ni un corrupto suelto; y que Fujimori pierda cualquier esperanza de indulto. Ni una coima sin castigar. Ni un sinvergüenza reuniéndose con el Presidente, los ministros o altos funcionarios, que tienen su agenda publicada. Que se abra una línea telefónica gratuita y una oficina para recibir denuncias de la ciudadanía e investigarlas, y quienes denuncian corrupción verán sus empleos y contratos con el estado protegidos.
EDUCACION, PRIORIDAD PRESIDENCIAL
Lo justo es duplicar el presupuesto para educación en 3 años; que las trasnacionales mineras, bancos y millonarios paguen sus impuestos. Que todos los colegios de un turno, abren por la tarde para actividades adicionales y repaso, y en verano, los colegios también atienden. Que los maestros tengan por eso un mejor sueldo y los mejores estudiantes y profesores sean becados a la universidad. Que haya un programa especial para asegurar buenas bibliotecas y se recupere la educación técnica y agropecuaria.
CRECIMIENTO ECONÓMICO: VALE EL DE LAS MAYORIAS
Lo justo es que la gente gane más, no que las grandes empresas ganen más. El crecimiento económico que buscamos es el de la agricultura y las pequeñas empresas, el de las regiones y provincias del interior, donde trabajan la mayoría de peruanos. Queremos más empleos, pero de los buenos, y para eso el turismo, la industria y los servicios deben ser promovidos para los peruanos, y la buena minería tener un lugar. Los trabajadores deben tener sus derechos, sus sindicatos y pliegos de reclamos, sin services abusivas ni terciarizaciones tramposas, para poder mejorar sus salarios y condiciones de trabajo.
AMBIENTE, SALUD Y AGUA
Lo justo es que mantener un ambiente sano sea una prioridad. Ambiente sano para nosotros y para los otros, para los humanos y para la vida. La educación debe enseñar también a cuidar el ambiente. El amarre corrupto entre trasnacionales mineras y petroleras y el gobierno debe terminar. Debemos defender nuestra agua, y por ello junto a las represas y obras necesarias, tenemos que cuidar los bosques y cabeceras de cuenca donde se produce el agua. Nuestra biodiversidad, en vez de ser maltratada, debe ser la base de nuestro progreso económico a futuro.
DERECHOS PARA LOS INDIGENAS Y CAMPESINOS.
Lo justo es que los indígenas y campesinos sean consultados, y deban dar su consentimiento, antes de que se extraigan los minerales, el petróleo, la madera o el agua de sus territorios. Que se apoye su organización y que se les permita promover su propio desarrollo. Todo el país tiene que transformarse para acogerlos; el quechua, aymara e idioma nativos deben ser parte de la enseñanza en las regiones donde tienen vida, y deben ser respetados por los jueces, los médicos, los burócratas, el Congreso, las regiones y municipios, y el propio Presidente de la República.
PRODUCIENDO TECNOLOGIA PROPIA
Lo justo es entender que no hay progreso sin avance tecnológico propio y no hay soberanía sin conocer nuestra geografía y nuestras raíces. Para eso se necesita investigación e innovación, y las Universidades deben volcarse a eso. Conocer nuestra biodiversidad y su aprovechamiento debe ser una prioridad, y para eso hay que cooperar con países vecinos amazónicos y andinos, en especial Brasil.
TRANSPORTE Y SEGURIDAD PARA VIVIR BIEN EN LAS CIUDADES
Lo justo es que los limeños y citadinos en general, no tengan que perder dos horas cada día para ir y volver del trabajo, además en condiciones inseguras. El transporte urbano e interprovincial tiene que ser ordenado. Necesitamos trenes rápidos y corredores segregados, buses más grandes y revisiones técnicas estrictas. Una policía que mantenga el orden sin coimas, que se limpie internamente y actúe con inteligencia y utilizando las tecnologías modernas, al mismo tiempo que trabaja en estrecha colaboración con las municipalidades y juntas vecinales.
MAS DEMOCRACIA
Lo justo es que el gobierno deje de ser una argolla corrupta amarrada con los grandes poderes económicos. Que el Presidente y sus ministros atiendan en las regiones. Que las municipalidades y gobiernos regionales tengan autonomia verdadera y refuercen sus capacidades. Que el Congreso abra sus puertas a los peruanos. Que los lobbies sean barridos del mapa. Que los medios de comunicación dejen de estar dominados por sinvergüenzas banales.
Que tengamos una Constitución aprobada democráticamente, conteniendo lo básico: que los peruanas y peruanas tenemos derechos fundamentales, las reglas políticas favorecen la democracia y la soberanía nacional se defiende. Ocho medidas. No proponemos demasiado: sólo se trata de lo justo.
Publicado en Coordinadora Nacional de Radio el 06/02/2010

El APRA: Aliado antiobrero

Señal de Alerta
Cartavio: oprobiosos silencios que acusan
por Herbert Mujica Rojas*

10-2-2010

Sin la menor hesitación, el recio líder que fue Manuel Arévalo, habría apostrofado a los dirigentes oficialistas del Apra de La Libertad y a los de Lima, por su actitud pro-patronal, complaciente, cómplice, traidora con respecto a los justos e irrenunciables derechos de los trabajadores de la empresa Gloria S.A. en Cartavio. La historia de las luchas pasadas, el sacrificio y sed de justicia, la fraternidad de los pobres y desposeídos, son hoy por hoy y para estos líderes de juguete, asunto anacrónico, recuerdo que no hay que mencionar y la claudicación muestra sus orejas proditoras sin ambages.

El trabajador Arévalo había llegado en representación de los cañeros, hombres y mujeres de La Libertad al Congreso Constituyente de 1931, padeció prisiones, deportación y fue de esos a quienes “había que desaparecer” tal como ocurrió el trágico 15 de febrero de 1937 en Cerro Colorado al norte de Lima. Con sus claros ojos frente al mar, como alguna vez dijera Manuel Seoane en discurso inolvidable en el viejo Estadio Nacional un 22 de febrero de 1946, Arévalo pagó caro su osadía de haber militado en un partido de trabajadores y por los trabajadores. Fue torturado cruelmente y asesinado.

En uno de los principales salones de Cartavio hay un cuadro con el retrato de Arévalo. Su mirada serena de horizonte combativo está allí a pesar de la desvinculación inverosímil del oficialismo aprista con los trabajadores. ¿Hay alguna expresión institucional de apoyo irrestricto y solidaridad con las clases oprimidas por parte del Comité Departamental que “lidera” Carlos Martínez Polo? No, es la respuesta y ese oprobioso silencio confirma la sinuosidad pro-patronal.
¿Es privativo de Martínez Polo esta mudez en su locuacidad acostumbrada? No parece ser así. Lo que sí es obvio es que aquél sigue órdenes y las cumple con obediencia sin chistar y en inadvertencia flagrante de todo un catecismo y décadas de historia y evidente trabazón militante.

Días atrás, en amabilísima entrevista en un diario limeño Armando Villanueva del Campo habló in extenso sobre la CTP y su imposibilidad de señalar delegados al próximo cónclave partidario de marzo. ¡Ni por casualidad emitió palabra en torno a la controversia entre Gloria S.A. y los obreros en Cartavio! La coincidencia no es una casualidad.

Más aún: ¿alguien de la plana oficialista del Apra, desde secretario general hacia abajo, ha dicho “esta boca es mía”? De ninguna manera. Ciertamente el jefe de Estado, tan ocupado en mil asuntos, no tiene un segundo para lo que ocurre en Cartavio. El designio soterrado, no escrito pero cumplido al pie de la letra es atender a la patronal Gloria S.A. y dejar a su suerte ignota a los trabajadores.

La empresa goza de respaldo policial que ha llegado en masa desde Trujillo y es casi seguro que siguen instrucciones que se dan por conductos regulares para apalear y “escarmentar” a quienes protestan. Hay que “citar” a comisarías a los trabajadores y botar a los líderes del sindicato para que no “hagan problemas”. Las autoridades del ministerio de Trabajo, señaladamente el señor Ferradas, guardan fidelidad sibilina con Gloria S.A. y no hay razón posible que pueda asistir a los obreros en sus justos reclamos salariales.

Hoy comienza, si así se ratificó en las últimas horas, la huelga general en Cartavio. Cualquier desmán, heridos o muertos, serán responsabilidad absoluta, vergonzosa y traidora de quienes han permitido que se llegue a estos extremos de conflicto. El gobierno puede ser acusado de violador de derechos humanos y laborales consagrados en múltiples tratados internacionales. ¿Tanta ceguera para qué?

Mi solidaridad con los trabajadores de Gloria S.A. en Cartavio. Y si acontece: ¡qué viva el paro general!

¡Atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien!
¡Ataquemos al poder, el gobierno lo tiene cualquiera!
¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!
¡Sólo el talento salvará al Perú!

Lea www.voltairenet.org/es hcmujica.blogspot.com

SOLO HAITI

Aprender de Haití
Ignacio Ramonet • Le Monde Diplomatique

Por muy “natural” que parezca, ninguna catástrofe es natural. Un seísmo de intensidad idéntica causa más víctimas en un país empobrecido que en otro rico e industrializado. Ejemplo: el terremoto de Haití, de magnitud 7,0 en la escala de Richter, ha ocasionado más de cien mil muertos, mientras que el de Honshu (Japón), de idéntica fuerza (7,1), acaecido hace seis meses, apenas provocó un muerto y un herido.

“Los países más pobres y los que tienen problemas de gobernabilidad están más expuestos a riesgos que los otros”, confirma un reciente informe de la ONU (1). En una misma ciudad, el impacto humano de una calamidad puede ser muy distinto según las características de los barrios. En Puerto Príncipe, el seísmo se ensañó con las desvencijadas barriadas populares del centro. En cambio, los distritos privilegiados de la burguesía mulata comerciante apenas padecieron estragos.Tampoco son iguales los pobres ante la adversidad. La Federación Internacional de la Cruz Roja sostiene que, en caso de desastre, “las mujeres, los discapacitados, los ancianos y las minorías étnicas o religiosas, víctimas habituales de la discriminación, son más castigados que los demás” (2). Por otra parte, aunque un país no sea rico, si se dota de una política eficaz de prevención de catástrofes puede salvar muchas vidas. En agosto de 2008, el ciclón Gustav , el más violento de los últimos cincuenta años, azotó el Caribe con vientos de 340 kilómetros por hora. En Haití mató a 66 personas. Sin embargo, en Cuba no causó ninguna víctima mortal…¿Es Haití un país pobre? En verdad, no hay países pobres; sólo existen “países empobrecidos”. No es lo mismo. En el último tercio del siglo XVIII, Haití era la Perla de las Antillas y producía el 60% del café y el 75% del azúcar que se consumía en Europa. Pero, de su gran riqueza sólo se beneficiaban unos 50.000 colonos blancos, y no los 500.000 esclavos negros que la producían.

Invocando los nobles ideales de la Revolución Francesa, esos esclavos se sublevaron en 1791 al mando de Toussaint Louverture, el Espartaco negro . La guerra duró trece años. Napoleón envíó una expedición de 43.000 veteranos. Triunfaron los insurrectos. Fue la primera guerra racial anticolonial y la única rebelión de esclavos que desembocó en un Estado soberano.

El 1 de enero de 1804, se proclamó la independencia. Sonó como un aldabonazo en el continente americano. Los esclavos negros demostraban que, por su propia lucha, sin la ayuda de nadie, podían conquistar la libertad. Afro-América emergía en la escena política internacional.

Pero el “mal ejemplo” de Haití -así lo calificó el Presidente de Estados Unidos, Thomas Jefferson- aterrorizó a las potencias que seguían practicando la esclavitud. No se le perdonó. Y nadie reconoció, ni ayudó a la nueva república negra, pesadilla del colonialismo blanco. Aún hoy, el viejo terror no ha desaparecido. Pat Robertson, telepredicador estadounidense, ¿no acaba acaso de afirmar: “Miles de hatianos han muerto en el seísmo porque los esclavos de Haití hicieron un pacto con el diablo para obtener su libertad” (3)?

El nuevo Estado independiente fue boicoteado durante decenios con la idea de “recluir la peste” en ese país. Haití cayó en guerras civiles que arrasaron su territorio. Se perdió la necesaria etapa de construcción de un Estado-nación. Institucionalmente, a pesar de la gran calidad de sus numerosos intelectuales, el país quedó estancado.

Después vino el tiempo de la ocupación por Estados Unidos que duró de 1915 a 1934. Y de la guerra de resistencia. El héroe de la rebelión, Charlemagne Péralte, fue crucificado por los marines , clavado en la puerta de una iglesia… Washington acabó por ceder Haití a nuevos dictadores, entre ellos: Papa DocDuvalier, uno de los más despóticos.

En los años 1970, aún gozaba Haití de soberanía alimentaria, sus agricultores producían el 90% de los alimentos que consumía la población. Pero el Plan Reagan-Bush, impuesto por Washington, obligó a suprimir los aranceles sobre la importación de arroz, producto básico del cultivo local. El arroz estadounidense, más barato porque estaba subvencionado, inundó el mercado local y arruinó a miles de campesinos que emigraron en masa a la capital, donde el seísmo los ha atrapado…La única experiencia de gobierno realmente democrático, fue la de Jean-Bertrand Aristide, dos veces Presidente (1994-1996 y 2001-2004). Pero sus propios errores y la presión de Washington lo empujaron al exilio. Desde entonces, de hecho, Haití se halla bajo tutela de la ONU y de un conglomerado de ONGs internacionales. El Gobierno de René Préval ha sido sistemáticamente privado de medios de acción. Por eso resulta absurdo reprocharle su inoperancia ante los efectos del seísmo. Hace tiempo que el sector público fue desmantelado y sus principales actividades transferidas, si eran rentables, al sector privado, o a las ONGs cuando no lo eran. Antes de convertirse en el Ground Zero del planeta, Haití ya era el primer caso de “colonialismo humanitario”. La tragedia reforzará la dependencia. Y por consiguiente las resistencias. El “capitalismo de choque”, descrito por Naomi Klein, hallará una nueva ocasión de reclamar -en nombre de la eficacia- la privatización integral de todas las actividades económicas y comerciales ligadas a la reconstrucción.

Estados Unidos está en primera línea, con sus Fuerzas Armadas desplegadas en una ofensiva humanitaria de gran envergadura. Resultado sin duda de un generoso deseo de socorrer. Pero también de indiscutibles intereses geopolíticos. Washington prefiere invadir Haití de ayuda que ver invadidas sus costas por decenas de miles de boat people haitianos. En el fondo, se trata de la misma vieja obsesión: “recluir la peste”…
Notas:
(1) Riesgo y pobreza en un clima cambiante. Invertir hoy para un mañana más seguro , Naciones Unidas, Nueva York, mayo de 2009.
(2) Informe Mundial sobre los desastres 2009 , Cruz Roja Internacional, Ginebra, julio de 2009.(3) Christian Broadcasting Network, 14 de enero de 2010

domingo, 24 de enero de 2010

MAYOR ATENCION !!!

Esta entrevista que Mike Wallace le realizó a Erich Fromm el 25 de mayo de 1958, es sin duda, una de las joyas de este blog. A lo largo de la misma, Erich Fromm, filósofo, reflexiona sobre la sociedad americana y las posibles implicaciones hacia el futuro; ya habla de los peligros de los nuevos patrones de producción, de la falta de creatividad en el trabajo; los seres humanos abocados a ser consumidores en lugar de productores de cosas y creadores de ideas y bienes.
La distorsión del concepto democracia. Es curioso, más de 50 años después, son palabras reinvindicadas por Jane Goodall, Vananda Shiva..... entre otros, dice Vananda Shiva(Manifiesto por una democracia de la tierra) : "En eso reside la raíz de la pobreza. Es preciso que reivindiquemos nuestra capacidad de crear y producir".
MIKE WALLACE: Estamos con el Dr. Erich Fromm, uno de los psicoanalistas más influyentes en el mundo. Un hombre cuyos trabajos han sido acogidos como importantes pasos hacia adelante desde las teorías de Sigmund Freud. Hace poco, el Dr. Fromm dijo: “Nunca ha habido una sociedad mejor que la de los EEUU de 1958”, pero, añade, “Si EEUU continúa en la dirección que ahora está tomando, entonces está en serio peligro de destruirse a sí misma”. ¿Qué quiere decir usted con esto?
ERICH FROMM: Bueno, lo dije, por supuesto, en términos relativos. La historia del hombre hasta ahora no es como para alardear atendiendo al punto de vista de nuestras ideas. Y lo que quiero decir, es que en comparación con la mayoría de las demás sociedades, nuestra sociedad de hoy día ha conseguido cosas dignas de ser destacadas: riqueza material, más grande que cualquier otra nación, una relativa liberación de la opresión, una relativa movilidad, una difusión del arte, música ó del pensamiento, el cual es también bastante único. Así, que diría, que comparado con el siglo XIX, comparada con los momentos históricos previos, esto es una sociedad tan buena ó mejor que cualquiera que se haya podido hacer. Pero eso no significa que sea necesariamente algo bueno.
WALLACE: Bien, eso es. Al mismo tiempo usted hace esa contradictoria declaración, ya que también dijo, a principio de esta semana: “Si EEUU continúa en la dirección que está tomando, entonces está en un serio peligro de destruirse a sí misma”. ¿Cómo es eso? ¿De qué forma?
FROMM: Bueno, Mr. Wallace. Yo diría, yo lo pondría generalizando, debido a que nuestro empeño en dominar la naturaleza y en producir más bienes, hace que hayamos transformado los medios en fines. Hemos querido producir más en el siglo XIX y XX para dar al hombre la posibilidad de una vida humana más digna; pero en realidad, lo que ha pasado es que la producción y el consumo se ha convertido en fines, ha dejado de ser medios para convertirse en fines, así que estamos produciendo y consumiendo como locos.
WALLACE: Bien, me gustaría captar su punto de vista, con esto de fondo. Me gustaría captar su punto de vista como psicoanalista con ejemplos concretos, ó lo que nos está sucediendo como individuos. Por ejemplo, ¿Qué diría usted que le está sucediendo al hombre, al estadounidense, en referencia al trabajo?
FROMM: Creo que su trabajo, es en gran parte, un sin sentido, ya que ya no está relacionado con el trabajo. Nos estamos convirtiendo en parte de una parte de la maquinaria total, de la maquinaria social, gobernada por una gran burocracia… y creo que el estadounidense inconscientemente odia muy a menudo su trabajo, porque se siente atrapado en él, prisionero de él, porque siente que está gastando la mayor parte de su energía en algo que no tiene sentido en sí mismo.
WALLACE: Teniendo sentido en sí mismo, nosotros, nosotros utilizamos el trabajo como una forma de ganarnos la vida, y en ese sentido es digno, prudente y necesario.
FROMM: Sí, pero eso no es suficiente para ser feliz, si uno pasa 8 horas al día haciendo algo que en sí mismo no tiene sentido ni interés, salvo que de eso gana dinero.
WALLACE: Teniendo significado e interés el trabajo, quizás estoy haciendo hincapié sobre esto de forma innecesaria, pero ¿Qué quiere decir concretamente? Cuando un hombre trabaja en una fábrica, con una llave inglesa, por ejemplo, ¿qué significa?¿qué significado profundo le podemos encontrar a eso?
FROMM: Bueno, existe un placer creativo, por ejemplo, en el artesano de la Edad Media, ó en un país como Méjico, que todavía lo tiene, a saber, el placer de crear algo. Usted encuentra unos pocos trabajadores capacitados que todavía obtienen ese placer: quizás en un aserradero puede que un trabajador que trabaje con una máquina complicada tenga una sensación de que está creando algo. Pero si uno es un vendedor, que vende mercancías inútiles, se puede sentir a sí mismo como un fraude, y odiar sus mercancías como….. WALLACE: Mmm-hm. Pero usted habla de mercancías inútiles. Si vende cepillos de dientes, automóviles, ó televisores….
FROMM: Vale, lo inútil es un término relativo. Por ejemplo, si para alcanzar la cuota, uno tiene que hacer que la gente compre cosas, las cuales sabemos que no deberían comprar, y entonces en efecto, en los términos de las necesidades de esa gente, son inútiles, incluso si para ellos mismos crean que son útiles.
WALLACE: Escribiendo sobre los hombres en América, usted ha dicho frecuentemente, usted ha hablado frecuentemente sobre lo que usted califica “la orientación de marketing”. ¿Qué quiere usted decir con “orientación de marketing”, Dr. Fromm?
FROMM: Con eso quiero decir, que nuestro principal camino de relacionarnos con los demás es como las cosas se relacionan con lo que existe en el mercado. Queremos intercambiar nuestra propia personalidad, ó como uno dice algunas veces, nuestro “paquete de personalidad”, por algo. Ahora bien, esto no es tan cierto para el trabajador manual. El trabajador manual no necesita vender su personalidad, no necesita vender su sonrisa. Aunque lo que se podría llamar “camellos de símbolos”, es decir, toda la gente que trata con cifras, papeles, hombres, a los que manipula para usar una mejor ó más bonita palabra, manipula a los hombres, signos y palabras. Hoy todos esos, no solo tienen que vender sus servicios, sino que encima, tienen que vender sus propias personalidades, más ó menos. Hay excepciones.
WALLACE: Así, que su sentido de su propio valor debe, por consiguiente, estar sometido al mercado, en el sentido a lo que el mercado está dispuesto a pagar por eso….
FROMM: Exacto, como un bolso que no se vende porque no hay suficiente demanda de bolsos, ese bolso, económicamente hablando es inútil. Si el bolso pudiera pensar, tendría un sentimiento de inferioridad bastante grande al no haber sido comprado, se sentiría inútil. Por eso, el hombre que se considere a sí mismo como una cosa, si no tiene éxito cuando se vende, sentirá que es un fracasado.
WALLACE: My bien, vayamos a las relaciones sociales, a los sentimientos hacia nuestros vecinos, hacia nuestros amigos, ¿qué está pasándole al hombre en estas esferas?
FROMM: Bien, en primer lugar, yo diría que nuestras relaciones sociales son relativamente superficiales. De hecho tenemos miedo de intimar con la gente, muchas personas incluso con sus esposas ó maridos. Y sustituimos ó preferimos esconder este miedo de intimidad real bajo una aparente simpatía, lo cual está bien, aunque de todos modos, muy superficial. Aunque creo que hay otra respuesta a esta pregunta que me gustaría decir. De hecho, si nos fijamos en el americano medio, las estadísticas nos muestra que la mayoría de ellos de lo que están realmente interesados es en los asuntos privados, es decir, preocupados en su salud, su dinero, su vida familiar. No están interesados en la sociedad. Hablan de ella, pero sabe, si uno habla de estar preocupado por algo, algo por lo que uno pierde el sueño, algunas veces quiero decir. Y los americanos nunca pierden el sueño por los asuntos relativos a su sociedad y de su país. Es decir, han separado su vida privada de su existencia en la sociedad como miembro de ella, y lo deja al cuidado de los especialistas del gobierno.
WALLACE: ¿Usted piensa que eso le está pasando al hombre americano, y por supuesto que estamos hablando aquí no sólo del hombre americano, sino de la mujer americana también, Dr. Fromm, en relación con su política, a sus creencias políticas?
FROMM: Sí, en efecto, tenemos de la misma forma relegada nuestra propia responsabilidad de lo que suceda a los especialistas de nuestro país, los cuales se supone que lo hacen, así que el ciudadano no siente que pueda juzgar, y incluso eso, debería juzgar y tomar alguna responsabilidad. Creo que hay un buen número en los últimos acontecimientos que demuestran esto.
WALLACE: Como por ejemplo…
FROMM: Como por ejemplo que estamos ante la posibilidad de una guerra de unas proporciones de destrucción que hace que toda la existencia de nuestra nación y del mundo entero esté en juego. Y aún más, la gente lo sabe, lo leen en los periódicos, la gente lee que con el primer ataque 100 millones de americanos podrían morir. Y aún así, se habla de ello como si se estuviera hablando de algo que va mal con el carburador del coche, quizás. De hecho, se presta más atención al peligro de una epidemia de gripe que al peligro de una bomba atómica, porque …..
WALLACE: ¿No cree que eso es un poco una exageración, Dr. Fromm?
FROMM: Bueno, ojalá que lo fuera, porque lo que veo es relativamente poca gente que experimente, que sienta, el peligro con el que nos enfrentamos, y que sienta la responsabilidad de hacer algo.
WALLACE: Ó quizás, cuando usted habla de la responsabilidad de hacer algo, puede que sencillamente sea: que encontramos muy difícil hacernos oír en esta sociedad amorfa en la que vivimos. Cada individuo querría hacer algo pero encontraría difícil hacerse oír.
FROMM: Bien, creo que usted señala algo importante sobre uno de los defectos fundamentales de nuestro sistema, y es que los ciudadanos tienen muy pocas posibilidades de tener influencia alguna de hacer oír su opinión en la toma de decisiones. Creo que, en sí mismo, esto nos lleva a un hacer de una política aletargada y tonta. Es cierto que uno tiene que pensar primero antes de actuar, pero también es cierto que si uno no tiene posibilidad alguna de actuar, el pensamiento de uno se convierte en algo vacío y tonto.
WALLACE: Hablemos sobre el hombre en relación con el amor, su matrimonio.
FROMM: Bueno, yo diría que el amor es algo sobre lo que todo el mundo habla, y que la necesidad de amor es uno de las necesidades básicas del hombre, a saber, la experiencia de unión con otra persona, de llegar a ser uno con otra persona. Y aún más, diría que el amor hoy es un fenómeno relativamente raro, que tenemos una gran dosis de sentimentalismo, que tenemos una gran dosis de ilusión sobre lo que es el amor, a saber, como algo en lo que uno cae, cuando la cuestión es que uno no cae en el amor realmente, uno tiene que estar en el amor. Y esto significa que el amor llega a ser… la habilidad de amar llega a ser una de las cosas más importantes en la vida.
WALLACE: ¿Por qué es tan difícil para nosotros amar como seres humanos?¿Que va mal en nosotros bajo su punto de vista?
FROMM: Porque estamos preocupados con cosas. Nos preocupamos de tener éxito, nos preocupamos por el dinero, nos preocupamos de los instrumentos. Y las cosas más importantes de las que hablamos los domingos son cosas en las que prestamos muy poca atención. El amor no es fácil. Todas las grandes religiones postulan que el amor es uno de los más grandes logros. Si fuera tan fácil, ó tan fácil como la gente piensa, ciertamente, los líderes de las grandes religiones hubieran sido bastante ingenuos.
WALLACE: Bien, usted hace mención a lo que nosotros pensamos, ó sobre lo que nosotros hablamos de alguna forma los domingos. ¿Qué me dice del hombre en su relación con la religión?
FROMM: Bueno, aquí creo que tenemos el mismo fenómeno. Nos encontramos en América ante un renacimiento religioso, como mucha gente dice. Diría que este renacimiento religioso; el 90% de él es el peligro más grande con en el que la verdadera experiencia religiosa se ha tenido que confrontar alguna vez.
WALLACE: ¿Por qué?
FROMM: Porque lo que se intenta con este llamado “renacimiento religioso” es una especie de mezcla entre el Dale Carnegie de “Cómo ganar amigos y tener éxito” y las normas de la Biblia, del Antiguo y Nuevo Testamento. Y de una forma más ó menos inteligente, aunque algunas veces no de forma tan inteligente, la gente intenta combinarlas. Bien, esto es en realidad todo lo contrario del espíritu de nuestra verdadera tradición religiosa. Lo podría decir de otra forma, Mr. Wallace, podría decir esto: el hombre de hoy está preocupado con la producción y el consumo como un fin en sí mismo, y tiene muy poco tiempo para dedicarse a sí mismo, a la verdadera experiencia religiosa. Así …..
WALLACE: Cuando usted habla de “verdadera experiencia religiosa”, ¿Qué quiere decir con eso, Mr. Fromm?
FROMM: Quiero decir con eso, la capacidad de sentir profundo amor, profunda unicidad con tu compañero, con la naturaleza, y si yo fuera religioso en un sentido convencional, diría, con Dios. Pero no importa si uno usa ó no a Dios, lo que importa es qué experiencia tiene la persona.
WALLACE: El cuadro que usted pinta es de una sociedad, y estamos hablando ahora básicamente de la sociedad occidental, de la sociedad americana, el cuadro que usted pinta es muy sombrío. Ahora bien, una de nuestras mayores preocupaciones….. déjeme diferenciar….nuestra mayor preocupación como seres humanos, ciertamente en esta parte del mundo, es sobrevivir, y seguir siendo libres y realizarnos. ¿Cómo afecta todo lo que nos ha dicho a nuestra capacidad de supervivencia, de segur siendo libres, en este mundo que ahora está en crisis?
FROMM: Bueno, aquí creo que usted ha señalado un punto de vista muy importante: a saber, debemos de tomar una decisión sobre los valores… si nuestro valor fundamental es el desarrollo de la cultura occidental, de un hombre para el que la cosa más importante en la vida es el hombre, pare quien el amor es para el hombre, respecto al hombre, y la dignidad del hombre, son valores fundamentales, entonces no podemos preguntarnos la pregunta que dice, ¿si esto es mejor para nuestra supervivencia, podría hacer caer estos valores? Si estos son valores fundamentales, entonces están allí, y tanto si vivimos como si morimos, no cambiaremos estos valores. Pero si empezamos a decir, “Bueno, quizás podamos arreglárnosla con los rusos si también nos transformamos en una sociedad administrada…. Si nosotros, como alguien dijo el otro día, entrena a nuestros soldados para ser como los turcos, que han luchado tan valientemente en Korea…. Si estamos dispuestos a cambiar toda nuestra forma de vida por el bien de la así llamada “supervivencia”, entonces creo que nosotros estamos haciendo exactamente eso en lo que precisamente amenaza nuestra supervivencia. Porque nuestra vitalidad, y la vitalidad de cada nación, descansa sobre la sinceridad y la profundidad de la fe de sus ideas que proclama ó pronuncia. Creo que nuestro peligro es que hablamos de una cosa y sentimos y hacemos otra.
WALLACE: ¿Qué quiere decir?
FROMM: Quiero decir que nosotros hablamos de la igualdad, de la felicidad, de la libertad, de los valores espirituales de la religión y de Dios, pero que en nuestra vida diaria actuamos bajo principios que son diferentes y en parte contradictorios.
WALLACE: Muy bien, puedo preguntarle ahora lo que ha mencionado de igualdad, felicidad y libertad.
FROMM: Bueno, lo intentaré. Por igualdad, uno una vez entendió la igualdad en el mismo sentido en el que la Biblia lo hizo: que todos somos iguales, al ser creados a imagen y semejanza de Dios, y si no utilizamos el lenguaje teológico: que todos somos iguales en el sentido que ningún hombre debe ser un medio para los propósitos de otro hombre, sino que todo individuo es un fin en sí mismo. Hoy, se habla mucho de igualdad, pero creo que lo que la mayoría de la gente entiende por esto es una igualdad en el sentido de uniformidad, en el sentido de que todos seamos, hagamos y pensemos lo mismo, y se tiene miedo si encuentran diferencias, no hay igualdad.
WALLACE: Y la felicidad.
FROMM: La felicidad debería de ser algo que fuera fruto de la creatividad, la autenticidad, conciencia, de la sensibilidad a todo en la vida, al hombre y la naturaleza. La felicidad no excluye a la tristeza, si una persona reacciona a la vida, alguna veces se sentirá feliz, otras triste. Lo que importa es que reaccione.
WALLACE: Y la tercer, ¿Era democracia ó libertad?
FROMM: Bueno, es… todas esas palabras se usan hoy día de forma bastante indiscriminada. Yo diría que la democracia una vez significó una organización social y un estado en el cual el ciudadano era, sentía responsabilidad y actuaba responsablemente, que participaba en la toma de decisiones. Creo que lo que la democracia significa hoy, en realidad, en gran parte es un consenso manipulado, no se fuerza al consenso, pero sí está manipulado, y manipulado cada vez más con la ayuda de la Avenida Madison.
WALLACE: Bueno, ahora que hemos formulado la acusación, dígame: ¿Cómo hemos llegamos a esto? ¿qué nos ha pasado? ¿Cómo nos salimos por la tangente, Dr. Fromm?
FROMM: Creo que nos salimos por la tangente, como muchas sociedades hacen, que siguen un objetivo con éxito y que todavía no son capaces de ver a qué punto la búsqueda de este objetivo les previene de seguir un objetivo aún mayor. Es decir, se meten en un callejón sin salida. Creo, para ser específicos, nos fuimos por las ramas cuando nos concentramos cada vez más en producir. Ahí, creamos una división entre intelecto y emoción porque para producir una técnica moderna hay que utilizar el intelecto y hemos creado hombres que son brillantes, que son inteligentes, aunque nuestra vida emocional se ha empobrecido.
WALLACE: ¿Está usted hablando del capitalismo? Es eso….
FROMM: Sí. Hablo del capitalismo. Hablo del sistema industrial tal y como ha sido creado hace 100 ó 200 años.
WALLACE: ¿Sugeriría otro sistema? ¿Qué otro sería mejor para fortificar al hombre? ¿Cuál podría ser el otro mejor que comprendiera y ayudara a la realización del hombre?
FROMM: Sí, en efecto. Soy socialista, y sin embargo, tengo que añadir que lo que yo entiendo por socialismo es justo lo contrario de lo que mucha gente ó la mayoría de la gente piensa del socialismo hoy día.
WALLACE: Explíquese.
FROMM: Yo entiendo por socialismo una sociedad en la que el objetivo de producir no sea por la obtención de beneficios, sino por la necesidad de su uso, en el cual los ciudadanos participaran responsablemente en su trabajo y en toda la organización social, y en la que el individuo no sea un medio utilizado por el capital.
WALLACE: Pero, sería entonces utilizado por el estado, ¿verdad, Mr. Fromm? ¿No está usted poniendo al individuo en el socialismo a la disposición del estado? ¿No devalúa esto al individuo?
FROMM: Bueno, deberíamos de clarificar una cosa, si los rusos proclaman que son socialistas, esto es, sencillamente, una mentira. Ellos no tienen en absoluto un socialismo. Ellos tienen lo que yo llamaría un capitalismo de estado. Su sistema es el sistema más reaccionario y conservador de los que existen en Europa hoy ó en América, por eso. Y en realidad, que la propiedad de la industria sea del estado, no es socialismo, en realidad, si usted coge la industria británica nacionalizada, no es diferente de Ford y General Motors en lo que se refiere a la situación de los trabajadores de la fábrica.
WALLACE: Bien, entonces ¿qué es socialismo? Si eso no es socialismo, ¿Qué es?
FROMM: Bueno, yo diría que es, para ser bastante específico, veo el socialismo en la dirección, en la administración de la empresa, para todos los que trabajan en la empresa. Yo consideraría socialismo a la mezcla de un mínimo de centralización necesario para un estado industrial moderno, y un máximo de descentralización. Tendría que decir esto, Mr. Wallace: somos tremendamente imaginativos, en lo que se refiere a la técnica en la ciencia. En lo que se refiere a los cambios en los arreglos sociales, carecemos totalmente de imaginación. Si estuviéramos …..
WALLACE: Pero, Dr. Fromm. Mientras habla sigo pensando, se nos ha dicho que vamos teniendo un socialismo creciente en EEEUU, y ciertamente tenemos un país mucho más socialista hoy de lo que nunca ha sido, digamos, que hace 20 ó 25 años. Y además, usted mismo se queja de la burocracia. Usted mismo se queja de que el individuo está perdiéndose en este estado en el que vivimos, y al mismo tiempo, usted hace un llamamiento al socialismo… ¿No está usted poniendo veneno al veneno que ya está siendo inyectado en nuestro sistema?
FROMM: Sí, pero lo que para mí es socialismo es justamente lo contrario de una cultura administrada burocráticamente. Hablamos mucho de Rusia hoy, y me temo que en 20 años, Rusia y nosotros seremos más similares que diferentes. Porque, lo que es común a las dos sociedades es el desarrollo dentro de una masa social administrada con una gran burocracia, administrando a la gente. Los rusos lo hacen por la fuerza, nosotros lo hacemos con la persuasión. Me doy cuenta de la abismal diferencia, es decir, el que podamos expresar nuestras ideas sin tener miedo de que nos maten ó nos encarcelen. Pero creo que los rusos podrían acabar con el terror en 20 ó 30 años, cuando sean más ricos y cuando no necesiten tanto estos métodos represivos. Lo que tenemos en común es la masa humana, la burocracia y la masiva manipulación para que todo el mundo actúe fluidamente, aunque con la ilusión de que tomamos nuestras propias decisiones y opiniones.
WALLACE: Hasta ahora, personalmente, si tuviera que expresar una opinión, estoy con usted, pero encuentro difícil de llegar a una solución. Estoy con su diagnóstico, pero no con su tratamiento, porque no comprendo su socialismo, supongo.
FROMM: Bueno, verá, es tan difícil, porque en general, los rusos han tenido éxito en una cosa: han vendido al mundo la idea de que representan al socialismo y a las ideas de Marx, y nosotros les hemos prestado un gran servicio a su propaganda estando de acuerdo con lo que dicen. Necesitaríamos, necesitaría mucho más tiempo para explicar el sentido de este socialismo, en un sentido humanístico, en un sentido democrático, en el sentido en el que Marx lo hizo, y en el cual yo lo comprendo, que es justo lo contrario de una sociedad administrada, administrada por una gran burocracia. De cómo esto podría hacerse, de cómo la responsabilidad individual puede ser alcanzada, de cómo puede ser creada, esto es un asunto de organización social en la cual nos llevaría a introducirnos en los detalles.
WALLACE: ¿Dónde puedo, dónde pueden los que nos están viendo esta noche, averiguar más sobre esto?FROMM: Bueno, he intentado describir esto en un libro mío.
WALLACE: “La Sociedad Sensata”
FROMM: “La Sociedad Sensata”. Quiero hacer mención a que el tema de Marx comparte algo, si no le importa la comparación, con el Antiguo Testamento, y es el hecho de que mucha gente habla de él, aunque nadie lo ha leído.
WALLACE: (risas)
FROMM: Y en efecto, hay muchos escritos importantes de Marx que ni siquiera están traducidos al inglés.
WALLACE: Así que usted sugiere que vayamos al Dr. Erich Fromm y a Karl Marx.
FROMM: Bueno, uhh, no exactamente. Aunque estaría en muy buena compañía.
WALLACE: Una última pregunta, señor….. leyendo su libro “La Sociedad Sensata”, y usted sólo tiene, siento decirlo, medio minuto para contestar, siento en Erich Fromm una cierta desesperación sobre el futuro del mundo….
FROMM: Mr. Wallace, me siento preocupado, profundamente preocupado sólo por una cosa, la posibilidad de que caigamos… de que no podamos evitar una guerra atómica. Y la única preocupación que tengo hoy es que tengamos una política que nos haga capaces de evitar una catástrofe, que si uno comprende apropiadamente es indescriptible. A parte de esto, tengo una fe tremenda en las posibilidades del hombre que ha demostrado el pasado, y creo que si evitamos una guerra, seremos capaces de revivir nuestra visión real de la vida, pero tenemos que verlo, y por consiguiente, tenemos que ser críticos sobre dónde estamos.
WALLACE: Gracias, Sr. Fromm, gracias por venir y gastar su tiempo con nosotros.
Tradución del inglés: Icíar

lunes, 11 de enero de 2010

APROPIANDOSE DE NUESTRAS MENTES, LUEGO... NUESTROS BRAZOS



Sin desperdicio: 2012, apocalipsis comentado
Marselo*
El imperio recurrió a sus reflejos usuales ni bien la crisis de capitales sacudió al sistema, y produjo una película apta para todo el público que deba ser consolado ante el decaimiento económico; porque, en esta peli, como suele suceder, una vez más se vuelve a terminar el mundo. Así que… ¿crisis? ¿cuál crisis? ¡Crisis son éstas! Ciudades que se desmoronan, kilómetros de edificios que lentamente se reconvierten en montoncitos de cascotes; las calles y las autopistas cayendo a pique y los adorados autitos que vuelan a estrellarse hacia todos los abismos.

Un escenario de regreso al caos primordial en el cual sólo el empeño, la decisión y la tenacidad de los típicos norteamericanos de película podrá lograr que unos pocos elegidos de la humanidad sobrevivan junto a las más valiosas obras del arte y la cultura, para garantizar que la civilización capitalista tal cual la conocemos continúe medrando sobre el planeta, ¿o acaso no es esto por lo que trabajamos día a día?

Claro que, tratándose del imperio evangélico industrial estadounidense no va a resultar un fin del mundo así nomás, sino que se presenta con todas las claves que renuevan en la población las credulidades básicas que le brindan al sistema su compostura mítica, de modo que esta pecaminosa generación perecerá bajo las aguas en redivivo anegamiento de todo territorio, aunque más a tono con la modernización de las ideas, porque hoy en día cualquier simplón sabe que las nubes se forman por la evaporación del agua, y ya resulta difícil hacernos creer en un nuevo diluvio que pueda cubrir a tope los continentes.


Eso era cosa de otros tiempos, en los que podía aceptarse que la naturaleza actuara con toda desmesura, porque por entonces no se regía por las leyes físicas sino por la pura voluntad divina.
Pero como a esta altura estamos enterados de que Dios nunca realiza su despliegue de grandes producciones sin respetar las reglas de la materia, para esta oportunidad las causas del desastre radicará en portentos menos conocidos, como son los fenómenos del sol, al cual le han brotado unas llamaradas descomunales que, por otra parte, reducirían a Mercurio a polvillo cósmico, y de ahí que hayan salidos disparados hacia el espacio unos neutrinos medio raros, como fallados (total, la gente qué sabe?), y que extrañamente no desintegran a nuestros organismos, pero que, al atravesar la Tierra, le recalientan el núcleo y ya está la explicación de porqué la corteza terrestre empieza a desmoronarse y se abren enormes grietas en todos los continentes.
Y con este envase viene envuelto todo un manual de símbolos acerca de las moralejas sociales y de las reorientaciones políticas de última moda, en manera tan elemental que se hace evidente que los guionistas reconocen que los grandes públicos ya alcanzan un punto de evolución mental fronterizo con la imbecilidad.

De estos muchos símbolos y modelos a divisar es dable resaltar la ya asentada noción de que el tipo afro y el tipo anglosajón comparten en igualdad de derechos las dignidades sociales, reiterándose el ahora muy previsible presidente afro, con el muchachito afro científico salvador que no es tan genio porque en algo se equivocó, pero que es noble y reconoce sus limitaciones.
Para quienes sí no habrá salvación (supervivencia) será para el espécimen hippoide, referente de una cultura underground, muy loco, un extasiado que se cree talentoso y seguro se droga, pero tiene de útil que acopia una información que le va a servir a la gente buena de veras.
Al parecer tal vez se salvarán el cirujano de implantes mamarios y la chica que se operó con él, y quien, pobre, se sentía a gusto con su cuerpo, hasta que, débil ella, aceptó siliconarse por presión de un hombre inescrupuloso. Tanto el cirujano como la chica son buenos pero sin mucho carácter y lujuriosos y llegarán hasta ahí, pero no, tampoco para ellos habrá.

¿Y quiénes se salvan? Pues, los principales gobernantes, un montón de seleccionados por su excelente bagaje genético y además los multimillonarios del planeta, que con el aporte de sus fortunas proveen a la construcción ultra secreta de gigantescas arcas modernas anti-sunamis que salvaguardarán este semillero para una nueva era de oportunidades. Y es gracias a esta película que nos enteramos lo beneficioso de que existan estos potentados (qué equivocado estaba Jesucristo acerca del tema), porque sino fuera por el dinero y la sana cuota de egoísmo de los ricos no hubiera habido ni barcos ni futuro para nadie, porque, como se sabe, no se podría confiar en que un Estado se ocupara de toda la cosa, siendo como son los Estados de corruptos e ineficientes, no?


¿Puede el pueblo de los EE.UU. creer que su país está en condiciones de concretar este colosal mega-proyecto en un secreto absoluto? ¡No! Donde puede creerse que suceda es en la China, gracias a que hoy en día ambos países andan con tantos buenos lazos; como, por ejemplo, el que cierra el circuito de la fabricación yanqui de granos transgénicos para que la China compre soja para forraje, y todo esto, a no dudarlo, muy bien visto por Dios.

Y entre medio una perla maravillosa: ¡Una mención para la Argentina! ¡Sí! ¡Nos nombran! Un mimo que nos otorga el primer mundo en función de haber puesto nuestros campos al servicio del monocultivo y del envenenamiento agroquímico. Similar situación a la de aquel otro engendro fílmico de Invasión a Marte, donde nos hacían el honor de que Buenos Aires fuera destruida por los disparatados bombazos interplanetarios de unos bichos marcianos, como pago a nuestro ingreso noventista en la guerra del Golfo. Y tenemos muchos más mensajes que se derraman desde 2012.

Aparecen los trabajadores, así, con todas las letras, quienes construyeron las arcas pero están destinados a quedarse afuera, aunque a último momento podrían ser incorporados gracias a los generosos oficios del muchachito afro y a pesar de la oposición del frío anglosajón que organiza todo, mediante las conmovedoras palabras pronunciadas por el digno representante de ese pueblo que ha sabido lo que es sufrir la exclusión, y ganando el favor de los gobernantes del mundo ahí reunidos, que dan su aprobación paran que las compuertas se reabran y los laburantes que se quedaban afuera mirando también puedan pasar, junto con los escogidos para formar parte de una de las arcas que ha quedado inutilizada.

Sin embargo observamos con claridad que cuando la masa de esta gente desesperada se acerca hasta el arca que se está cerrando, un individuo con casco y uniforme de obrero cae al vacío que separa a la nave del andén de embarque (como un foso de castillo medieval), dando la impresión de que esa clase social en realidad no tiene muchas esperanzas.

No se salvará la Iglesia Católica, ya que en Vaticano se quedan rezando confiados en la piedad divina, lo mismo que el presidente italiano, que perecerá por representar la devoción de ese pueblo tan devoto, y eso que aún no lo habían aporreado. Y para dar un guiño de complicidad con la potencia amiga también se salva la humilde familia de campesinos chinos, pero, eso sí, no sin un sacrificio, porque a pesar de sus venerables valores ancestrales, claro, todavía les falta evangelizarse.

Y se salvan los hijos del mafioso ruso, que a pesar de ser mafioso tiene la nobleza propia de todos los millonarios y sabe dar su vida para que sus hijos trepen (al principio los rusitos parecían jodidos, pero al contacto con la familia norteamericana elegida se vuelven de buena madera).
Y esta familia estrella de la peli se salva por el heroísmo de papá anglosajón, que tras mil peripecias en pos de colar a su familia en el arca (hecho que, además, requiere una mano de la suerte-Dios que siempre va al lado de ellos), y de paso logra salvar al arca misma, justo cuando todo estaba perdido (y acá se ve que el frío anglosajón organizador no estaba del todo errado, ya que por haber hecho entrar a los que quedaban en banda casi se provoca un desastre, vieron?), y cuando papá anglosajón, que parecía haber muerto, surge de las aguas con el último aliento, todos en el arca festejan y ríen como chifladitos, como si eso fuera lo importante y no el que miles de millones de personas estén muriendo en ese instante, tal como el sabio hindú que fue el cerebro que anticipó este apocalipsis y que muere porque, bueno, los hindúes son admirables pero aún no cuentan entre los grandes-grandes del mundo.

Y un saludito también para Brasil y chau Río de Janeiro.
No obstante, acá lo más importante de todo es que cuando empieza el reflujo de las aguas, resulta que la nueva tierra prometida resulta ser el lugar de África donde aparecieron los primeros homínidos, lo cual queda debidamente explicitado, para así dejar por zanjado el enojoso asunto ése entre evolución o creacionismo, respaldando el punto de vista científico y que se termine el conflicto ideológico entre las distintas posturas evangélicas en los EE.UU.

Y quedarán otras cosas más por sumar a este ligero análisis, pero no tengo más tiempo, así que les dejo el encargo de encontrar los mensajes que faltan. Hasta aquí llego. Gracias por atenderme y habrá que ir pensando en cómo vendrá la siguiente superproducción de cine catástrofe evangélico, ya que no sabemos si habrá un próximo fin del mundo, pero seguro lo que sí va a haber serán nuevas crisis del capitalismo, y no porque los mayas las hayan profetizado, sino porque Carlos Marx las predijo.


* En Magia Crítica.El texto lleva la siguiente introducción del periodista Alejandro Agostinelli:
"Mi amigo Marselo (como Marcelo, pero con ese) es escritor. Escritor, amante de las buenas lecturas y fervoroso pensador de pavores mundanos y espirituales. Fue a ver la megaproducción del título y soltó un rollo anarco-marxistocalíptico que deseo compartir con los mansos fans de esta pantalloplatea.
"No sé si alguna vez subí un post tan extenso. Por eso, busquen un rato libre, aspiren una larga bocanada de smog y lean. Luego suelten ese aire sucio y disfruten de alguna otra cosa. Ya se va a acabar. Pero no el mundo, precisamente. En cuanto a la película en sí, ojo: tein spoiler".

domingo, 10 de enero de 2010

GERENCIANDO NUESTRAS CABEZAS: EL DOMINIO, CON TU PERMISO

Avatar y sus mitos
José María Rodríguez Vega
Sobre la película Avatar (James Cameron, USA 2009, 162 minutos)
James Cameron afirma: «Para mí, como fan de la ciencia ficción y la acción, Avatar es el proyecto ideal. Estamos creando un nuevo mundo, un ecosistema lleno de plantas y criaturas fantasmagóricas, además de un pueblo nativo con una cultura y un idioma muy ricos. Una historia tan épica como emotiva.»
Se ha dicho: «Es la historia de un ex-marine herido, quien, por causas ajenas a su voluntad, se verá obligado a establecerse en un planeta exótico rico en biodiversidad, y que acabará liderando a la raza indígena contra los egoístas terrícolas, en su lucha por la supervivencia.»


La película
Según propaga la agencia EFE desde Washington el pasado 28 de diciembre, la película Avatar, con sus imágenes en 3-D y efectos especiales espectaculares, continúa en primer lugar en las sales de cine de EEUU al recaudar 75 millones de dólares durante un fin de semana. Una muy buena película para la masa que no desea estar desalienada ni redimida por nadie, y que muy contenta en su Mercado pletórico va al cine a evadirse y gozar de la phantasmata propia de la mentira absoluta del cine y a sabiendas de que lo es. La responsabilidad del pueblo democrático no pasa por las amarguras de la cruda realidad de la vida. Mientras se pueda, que se preocupen los representantes políticos suyos, que para eso son sus representantes... Esto es la democracia de masas. Esta es la responsabilidad aquí y ahora.

El film Avatar tiene sin embargo unas connotaciones antropológicas muy apreciadas para la ironía y la crítica del Espacio antropológico del MF y vamos a procurar desentrañar estas facetas suyas en la medida de nuestras fuerzas que, a mi modo de ver, no son del todo desconocidas por el Sr. James Cameron.
Nada que ver esta phantasmática película con las otras no menos fantásticas de Cameron como fueron las de Rambo, Terminator o Aliens. En estas películas los terrestres aún somos «los buenos» y los alienígenas son los rotundamente malos. Con Avatar las cosas no son como antes, pues los terricolas pasamos a ser los malos, los malísimos, y los alienígenas pasan a ser los buenos, los puros. Es lo que vende.
Este film, rodado con la última tecnología en 3D, nos traslada a otro mundo, hasta el año 2154. El mundo falso de James Cameron no se opone a ningún cielo: «Regnum meum non est de hoc mundo» (Juan, 18: 36)
{1}, sino que él mismo es un cielo delirante, un Olimpo desmadrado de phantasía, lo que no significa que su película sea una «mala» película.

Para nada analizaremos los aspectos técnicos de la película. Sólo atenderemos a sus contenidos semánticos de relaciones phantasmales, pues no hay posibilidad de vincular nada de lo que sale en pantalla con algo de la realidad material del mundo real nuestro que pudiera explicar el supuesto mundo de Cameron o Pandora fuera del mundo segundogenérico propio de la imaginis. Únicamente es en el eje pragmático donde podemos encontrar los signos del film, sus antropomorfismos y sus homomorfismos relacionados con algún tipo de «ideología» presente nuestra o de nuestras formas materiales segundogenéricas. Es lo propio del género de la ciencia ficción. Por tanto es esencial saber que la «realidad» de la película, de cualquier película, está inmersa en el más craso subjetivismo (ideología) y que ese es su principal cometido: despertar expectación de una realidad de contenidos phantasmales, falsos: «Si suprimimos a los sujetos operatorios, el mundo, en cuanto mundus adspectabilis, des-aparecería.»{2} La realidad es también ideología, la ideología es también una realidad –material–, por muy basura que fuere.

Pandora
Hace décadas que la impura humanidad irredenta agotó todos los santos recursos naturales de la gaiana y torturada Tierra y busca en lo profundo del espacio infinito, aún no mancillado por el implume avariento vertical, sus fuentes energéticas, sus pecaminosas fuentes energéticas para poder proseguir su desenfrenada expansión y camino hacia la profetizada hecatombe (¿el 2012 de los mayas?) que trae el no reconocer nunca que la sabiduría verdadera (mágica) se esconde siempre en el espléndido Arbol puesto por Dios en cualquier maravilloso Paraíso. Ha encontrado esta humanidad insaciable un filón en el lejano Pandora, un basto y puro e incólume y virginal planeta en el que yace el fantástico unobtainium, un preciado metal con una increíble capacidad para generar energía y que se paga en el mercado terrícola a millones de dólares. Por supuesto los americaniyis han de «tomar la tierra» de Pandora para –como siempre– agotar el unobtainium y todo lo demás que en ella exista, como corresponde a los pervertidos humanos ávidos de dinero, de depredación y de conquista inmersos en la Gran Equivocación burguesa del progreso económico. «Ellos, los americaniyis terrícolas –les dice advirtiendo a los na'vis el avatar del traidor de Epimeteo/Jake–, ya acabaron con toda la hierba en la lejana Tierra y ahora quieren hacer lo mismo con la virginal Pandora.» (Este fantástico Pandora no es ni tiene nada que ver con el real y minúsculo satélite pastor que tiene solamente 84 kilómetros de anchura y que hace su órbita alrededor de Saturno en el exterior de sus anillos, y que fue fotografiado por la nave Cassini en el 2004.)

Seguramente el Pandora/Nomos del director James Cameron ha sido elegido también por sus raíces míticas griegas: Prometeo (otra luna de Saturno) robó la esencia de la energía, de Helios (el Sol) a los dioses para entregarla a los avarientos hombres... (El petróleo de Irak como culpabilidad colectiva de un pueblo alicio que desea fervientemente un mundo sin polémica política y sin guerras, no anda muy lejos en los estudios de prospección de mercado por la productora para el seguro taquillaje de la película: se va hacia el cliente pánfilo/ecologista en lugar de esperar que sea el cliente el que encuentre su idóneo producto y con ello se le conforma y refuerza en sus idealistas creencias.) El fuego de Prometeo es aquí el muy apreciado unobtainium: Por la culpa de Prometeo, Zeus se enfureció y ordenó la creación de una mujer que fue llenada de virtudes por diferentes dioses. Prometeo advirtió a Epimeteo (que es otra luna de Saturno) no aceptar ningún regalo de los dioses, pero Epimeteo/Jake no escuchó a su hermano terrícola y aceptó a Pandora, enamorándose de ella y finalmente tomándola como esposa. Es el no va más de la traición a la Madre Tierra suya. Gaia o Gea está ya muerta y olvidada y hay que buscarse otra novia virgen y pura, exenta del horror mercantil humano.

Hasta entonces, la humanidad había vivido una vida totalmente armoniosa en el mundo, pero Pandora abrió de nuevo el ánfora que contenía todos los males, entre ellos el mal de la traición del Jake/Epimeteo liberando a todas las desgracias humanas (la avaricia, el crecimiento, la riqueza, la explotación, la pobreza, la polución, la vejez, la enfermedad, la fatiga, la locura, el vicio, la pasión, la plaga, la tristeza, el crimen, &c,). Pandora cerró el ánfora justo antes de que la esperanza saliera. Pues la esperanza siempre se deja para el final y para las partes segunda y tercera posibles del film, que seguramente será otra saga más.

El avatar
Jake Sully (Sam Worthington) es un veterano de guerra que ha quedado parapléjico. Su hermano gemelo Tommy ha muerto asesinado, y Jake tiene la oportunidad de sustituirlo en una difícil misión. El joven voluntario es trasladado al planeta Pandora, un nuevo mundo habitado por la raza alienígena de los Na´vi: un pueblo de humanoides guerreros, de aspecto felino, que usa flechas envenenadas en una neurotoxina y cabalga sobre reptiles voladores dominándolos con un «vínculo» al modo de bridas. Son muy difíciles de matar... Una vida termina, y otra empieza.... La Tierra agotada se deja atrás y delante se abre la exuberante y pura Pandora.

El americaniyi Sully no habitará en Pandora con su identidad terrestre (esto es un lastre para los Nuevos Cielos y la Nueva Tierra). En realidad, su identidad (su «avatar») se implanta artificialmente en un na’vi. Estamos ya aparentemente fuera del «espacio antropológico» nuestro, pues la esencia de Jake/Epimeteo es ya puramente angular para el espectador, es puramente animalesca y alienígena, aunque en Pandora los «alienígenas» son los terrícolas, ya que la relación humana o circular no es posible por lo nefasta que es para el universo entero. Estamos ante la pervertida e invertida y completa identificación humana con los gatitos y perritos falderos: una deshumanización, una demonización de lo humano como contrapunto dicotómico a la deificación de los bichos, opuesta totalmente a la concepción de los repugnantes «bichos» en el film District 9 de Neill Blomkamp. En Avatar los bichos, los na´vi, son bonitos y simpáticos y suplen en su simpatía y por su simpatía a los antipáticos humanos cuya cúspide de brutalidad es el egregio Coronel Quaritch, el jefe de seguridad de la base minera en Pandora. Si en District 9 los aliénigenas son los «enfermos» que vienen de un planeta enfermo, aquí en Avatar los enfermos y los que vienen de un planeta enfermo son también los alienígenas, sólo que esta vez estos extrapandorianos son los «enfermos humanos» que vienen del enfermo planeta Tierra.

La culpa es del defectuoso hombre (Homo) que no tiene remedio, pues como se sabe desde Calderón, el pecado del hombre es haber nacido{3}. Se trata de una trasmutación para olvidar el presente y el pasado feroz (?) del Homo sapiens sapiens sobre la desgastada y agotada Tierra. Estamos pues –como no podía ser menos y como defecto feroz que somos– entre animalitos antropomórficos que ya no son ni «fieras», y que miran, piensan y hablan como humanos, a los cuales hemos hecho humanos, estamos entre númenes refluyentes irreales que nos recuerdan mucho a nuestros repugnantes gatitos y babosos perritos falderos terrícolas y númenes reales con los cuales ya hace tiempo que hablamos amistosamente de lo muy majos que son ellos en comparación a nosotros, los podridos y avarientos humanos. Los Na'vi son gatos/perrunos alargados con ojos semi-humanos y orejas a lo Leonard Nimoy, con gracioso rabo abajo del sacro o rabadilla y una trenza arriba en la nuca de la cual salen los filamentos nerviosos que los vincula entre sí y al resto de bichos de su inmenso y bonito planeta.

Esto del «vínculo» tiene su miga. Lo único que los diferencia del los gatos y perranos caseros terrestres es que ni orinan ni defecan, o por lo menos eso en el film, gracias a Dios, no se nos muestra, como se nos muestra tan a menudo por nuestras meadas calles de la apestosa Tierra.

La doctora Grace Augustine (Sigourney Weaver), o Gracia Augusta, es una botánica sumamente decidida e idealista y seguramente una fanática vegetariana experta en la botánica de Pandora a la que le gustan más las plantas que las personas, es ella quien guía los pasos de Jake/Sully/Epimeteo en su prodigiosa aventura. Colabora en el proyecto de Grace un antropólogo (interpretado por Joel David Moore) que también se interesa –como todos los antropólogos– por la civilización Na´vi, esto es, por cualquier civilización que no sea la suya. La doctora Grace Augustine es otra bióloga decreciente y traidora, ya que puede más su antropologismo anti-Imperio y verdulero que su patriotismo.

Transformado en un extraterrestre de una estatura quebradiza y piel azulada, Epimeteo/Jake pasa a integrarse en la cultura de Pandora para lo cual ha de aprender el lenguaje de estos buenazos bichos con el objeto maléfico y capitalista de largarlos por las buenas del Paraíso y soplarles el preciado unobtainium que se encuentra casualmente bajo el árbol sagrado
{4}. Ahí surge el romance y la contradicción con sus orígenes humanos, pues el infiltrado, y a la postre traidor, llega a enamorarse de una esbelta gatuna alienígena, la gatilla/perrunilla o perrana con pelanas rastas de Neytiri (papel interpretado por Zoë Saldaña).

Por desgracia, el planeta atesora el ya dicho valioso mineral unobtainium, y eso motiva que la gran corporación terrícola encargada de colonizarlo tenga otros planes. Al frente de la fuerza militar de los americaniyis –si no entendí mal– que protege ese proyecto se sitúa el jefe de seguridad Coronel Quaritch (Stephen Lang), un tipo duro que desconoce la derrota, y que lidera las fuerzas de seguridad como si fuera un cruel señor de la guerra estilo Apocalipsis Now. Los americaniyis son la viva encarnación del mal y se nos muestran aquí como los «malos» o «los otros», como un reflejo de la conciencia culpable del también pueblo mojigato americano/americaniyi o como el intento de siempre de impregnar de esta ideología de purezas ecologistas y pacifistas al mundo entero. Es lo que vende una vez dado por supuesto el demoniaco y apocalíptico cambio climático, y dados los supuestos fiascos del Imperio en Vietnam o Irak o de la guerra «injusta».

Hemos de pararnos en esto del «avatar». Hemos de saber qué es un avatar... El RAE no dice que un avatar es el descenso o encarnación de un dios, o una fase, un cambio, una vicisitud (vicissitudo), y en la religión hindú es la encarnación terrestre de alguna deidad, en especial Visnú. Por tanto un «avatar» es una reencarnación, una transformación sobrenatural o por lo menos excepcional, como excepcional es la ocupación de un na´vi creado por la ingeniería genética con la mente del Jake/Sully y destinado en el guión a ser el «mahdi», el redentor de los na´vi de la opresión de los infectos terrícolas.

Por tanto ya tenemos al marine de la Navy Jake/Sully reencarnado en un Na´vi muy especial que dará traidoramente jaque mate a las fuerzas del Mal, esta vez encarnadas en sus propios excompatriotas que aún no se han hecho y convertido al claro obamismo supuestamente pacífico (pudiera parecer que James Cameron parte de ese supuesto obamismo, ya que este obamismo forma parte del paquete ideológico del presente). Pero un «avatar» como el Jake/Sully es antes que nada la encarnación del dios mismo de los Na’vi, algo parecido a un mahdi moruno, un redentor anhelado que viene a proteger el luminoso Árbol sagrado de la Pacha Mama (el árbol del Edén), el árbol de los Na’vi... Y la Pacha Mama es un dios femenino, de la tierra/Pandora, que produce, que engendra. Su morada está –dicen– en el Carro Blanco (Nevado de Cachi), y se cuenta que en la cumbre hay un lago que rodea a una isla. Esta isla es habitada por un toro de astas doradas que al bramar emite por la boca nubes de tormenta al igual como el caballo/dragón o monstruo volador de Jake/Sully/Epimeteo. Acaso este toro hasta vuele como el superpajarraco del marine de la Na’vi Jake/Sully cuando ya domina los aires de Pandora/tierra.

Muere –como manda el guión– el manchado y parapléjico terrícola, pero queda el purísimo avatar que ama a la na’viera gatuna más esbelta que una caña de chupar refrescos. Los yacimientos de la pura Pandora solucionarían los problemas energéticos de la podrida Tierra, pero la ambición minera de los humanos en su «dimensión circular» se topa en su carrera hacia la subanimalidad con un problema: los na´vi, los nativos gatunos de este salvaje Planeta y su mahdi que les declara la jihad pandoriana. Una rudimentaria tribu de misinos compuesta por seres azulados de tres metros de altura con rasgos humanos y felinos y con unas increíbles capacidades físicas y sensoriales, suprahumanas, casi angelicales, ya que hasta vuelan por los aires en unos feroces bichos sin plumas.

El vínculo


La traición a su propia especie del americaniyi Sully y la inmersión como avatar entre los felinos perrunos na'vis, es fruto y principio del decrecionismo de moda, cuyo origen en el Ecologísmo profundo le hace al terrícola un convertido a la pureza pandorera del buen salvaje roussoniano en una selva reluciente, radiante, de colores maravillosos que ni Alicia soñó jamás en su más grande orgasmo phantasioso. Es la reencarnación de la New Age, de la Nueva Era de raíz eugenista y depopulacionista y mesmerista (de «magnetismo animal», pues eso es el «vínculo» de los na´vi) que incluso cura al avatar perruno Sully/Epimeteo de acabar como su patrón u homólogo y alter-ego el parapléjico humano Sully a secas. El Gran Árbol y la Conexión Total del bosque entero a través de las «raíces» de estos exuberantes bosques nos lleva a una escena de puro mesmerismo cuando los muy sensibles bichos se unen todos con el mero contacto de los dedos y sus mágicas trenzas para salvar al Avatar/Sully/Epimeteo. Es el medio etéreo postulado como agente terapéutico, mágico. Como el efecto de la resurrección es milagroso, la causa no lo puede ser menos. El contacto con los dedos de todos los bichos actúa como una verdadera comunión de los santos: la mítica deidad los vincula como está nuestro padre Adán vinculado al Dios Padre por el dedo índice de las manos en la Creación del hombre de Miguel Ángel Buonarotti en la Capilla Sixtina. A través de ese «vínculo» sagrado{5} corre el ius sanguinen del grupo, de la tribu, de la secta de los puros y buenos salvajes na'vis.

El vinculo de los navis, ese apéndice dúctil de su nuca, es un vulgar e irracional mesmerismo, un vinculo por tacto hasta llegar al sistema nervioso para ejercer en él algo evidente: trátase ideológicamente, y con independencia de que se sepa o no, de anular los vínculos reales teológico políticos de los sujetos operatorios reales y suplantarlos por vínculos irracionalistas, mágicos y míticos. Se trata de anular los valores apotéticos trascendentes teológico/políticos de los derechos positivos objetivo-universales de la moral, la religión canónica, la patria, la familia, los deberes a las leyes (institutionis), &c. (Reciproci vinculi pars est subditorum officium et fidelitas in Principem) y poner en su lugar lo subjetivo-particularista de lo paratético del sujeto místico y phantasma: kant elevado por la primacía universal de la propia conciencia, la «intimidad» de las entrañas en contacto físico: el vínculo simbólico teleológico y teológico/político es rechazado y suplantado por el vínculo táctil, mesmerista, capaz de llevar a cabo los fenómenos terapéuticos a buen puerto gracias a los felices trances de alteración de la consciencia vinculada, capaz de «curar» phantasmalmente al Jake/Sully/Epimeteo que supera así al americaniyi Sully infecto de «Tierra» y parapléjico por las crueles guerras injustas en la Tierra. La imposibilidad de lo físico real con de-fecto muta a través del vínculo de los na´vi en otra realidad radiante, impoluta (saltarina, no paralítica). Lejos de la maldita Tierra el renacer es posible. Pandora es el Reino recuperado o el Reino como debió ser la podrida Tierra.

En Pandora se logra la perpetúa vida real del hombre transformado y reencarnado por el mesmerismo. Vida oculta para quien por ser materialista la desconoce, que está por ello imposibilitado de conocerla. Esta ciencia desconocida por los grandes particularistas y sabios materialistas, por los católicos, los evangelistas, y por el 99% de los seres humanos es la ciencia de los na'vis que ahora James Cameron brinda al espectante mundo{6}.

Pandora como Magna mater es la realización imaginaria de las frustraciones ideológicas modernas: los espíritus elementales considerados por la magia son los cuatro manidos elementos de Empedocles: tierra, aire, agua y fuego. Estos clásicos cuatro elementos están presentes en Pandora como planeta per-fecto, orondo: En él la gueparda de la Neytiri{7} bebe el agua directamente de las hojas de las grandes plantas del bosque como lo hace Tarzán o el salvajillo de Mowgli del romántico de Ruyard Kipling. El agua por las cascadas de las montañas flotantes; el fuego de las fosforescencias del Árbol sagrado y de la guerra justa contra los terrícolas; el aire de composición diferente que sólo los puros na´vi pueden respirar sin morir a los cuatro minutos.

Al final los na'vis han vencido a las fuerzas del Mal Imperialista con sus arcos, sus bichos y sus flechas: en esta correlación de fuerzas los débiles pueden ahora contra los fuertes como mandan los cánones seudo revolucionarios, y en el Amanecer el radiante mundo de Pandora es de un rosa lleno de irisaciones fosforescentes en comunión perfecta. La Conquista del Oeste aquí ha fracasado. Esta vez los americaniyis no han logrado matar a los indios y la esperanza aparece en todo su esplendor al lograrse el futuro abierto en un mundo sin mercado, un mundo sin crecimiento económico, un mundo en el cual ya no es posible decrecer más, ya que este mundo es el mundo mítico de nuestros supuestos orígenes adánicos, de la edad no infecta de la piedra. Otra totalidad acabada.

Deslumbre total, bosques, hadas, duendes, medusas volantes, elfos, gnomos, dragones, plantas sensibles..., más o menos... Los derrotados terrícolas imperialistas salen por la puerta trasera en un remake de los derrotados tejanos ante el general López de Santa Anna en la película El Álamo de John Wayne. Por el camino de esa justiciera guerra de flechas contra «obuses corta margaritas» han quedado el Coronel Quaritch y toda su pesada mecánica artillería archimoderna, también la Gracia Augusta de la bien intencionada antropóloga/ecologista y mucha anónima tropa. Los na'vis quedan victoriosos y solitarios y en la edad de la piedra en su incontaminado mundo de Pandora y el ex-americaniyi Jake/Sully/Epimeteo puede entonces acaso declarar y hacer suyas las palabras de Obama contra un grupo yemení de Al Qaeda a raíz del reciente intento de atentado de un avión: que los na'vis están en guerra contra «una red de violencia y odio» impulsados por el botín de unobtainium... La cosa acaba con la resurrección y metempsicosis del Jake/Sully/Epimeteo y posterior ayuntamiento con su igual y semejante la salvaje y espigada Neytiri llena de virtudes decrecientes.

Nada decimos de la «magia narrativa» de este film que es y será la delicia de los amantes de la alegre phantasmata propia de la masa satisfecha en el Mercado pletórico. Al acabar la película la masa masiva aplaude a rabiar: ha visto con sus propios ojos la faz del horrible progreso y ya sabe qué es lo idóneo: Pandora o el retroceso industrial: decrecionismo = felicidad: No olvides que para nosotros menos... es más, dicen estos menguantes autoflegelados. Es la frase siempre de los progres opulentos con conciencia sucia camino del totalitarismo.

En esta película y en todas las creaciones del utopismo, se entrega otra vez la representación de la realidad política y la realidad económica a la ética individual... Siempre se llega a la suplantación o reduccionismo de las esencias de lo real político y de lo real económico por la esencia subjetivista de la ética, de la «ética/ecológica» o «ecoética». Siempre la «misma vinculación entre el cosmos astronómico y el cosmos ético»... Este es el camino particular del sujeto «vinculado» para el cual «el deber, la virtud del hombre no consiste en otra cosa distinta ni más elevada que en conocer y mantenerse dentro del camino que el macrocosmos hace recorrer al microcosmos»{8}. Es el «camino astrológico» ligado al Árbol, al vínculo, al agua y al aire y la tierra de Pandora. El «vínculo» de los na'vis es un predeterminismo fatal, una relación radial de fin insoslayable, pues en el mito, la cosa dura y externa lo puede todo sobre la cabeza blanda del hombre que está a expensas y en la esperanza final de su mítico Destino: el Todo de Pandora virgen y salvada, perfección o vuelta al Paraíso. Universo cumplido, totalidad consumada. Fin de la Historia. Este es también, otro universalismo, un contracto salvaje que sólo nuestra decadente civilización sabría componer. Es un adoctrinamiento divertido para los tiempos de crisis. Los que crean en el decrecimiento no entrarán acaso en el progreso al cerrarse ellos a sí mismos las puertas de posibles oportunidades, pues en él muchos son los llamados y pocos serán los elegidos. Un universo ficticio cierra a veces muchas puertas del verdadero y conflictivo pluriverso nuestro.

Edgar Rice Burroughs: Tarzán y la mona Chita, John Carter y Marte o Pandora es lo mismo. Para diseñar la cultura extraterrestre de Avatar, dicen, James Cameron formó un equipo encabezado por Paul Frommer, filólogo y director del Center for Management Communication en la Universidad del Sur de California.
Es cierto, como ha dicho alguien, tal vez, que «Avatar no es una obra de tesis, sino un soberbio entretenimiento, destinado a quien desea vivir la plenitud de la aventura». El director de Titanic ha logrado distraernos a la vez que acaso sin saberlo o sin proponérselo (??) haya ahorrado una vez más miles de gendarmes a los Estados de este planeta supuestamente enfermo. El cine, como mentira absoluta –su verdad es que es una mentira– trata del opio al pueblo o a la plebe –y esto es una verdad– y en este sano sentido ha cumplido muy bien su cometido: la película con todo, merece –sin gravedad– verse.


Notas
{1} Cf. Gustavo Bueno. Televisión: Apariencia y verdad, pág. 167.
{2} Cf. Gustavo Bueno. Televisión: Apariencia y verdad, pág. 234.
{3} El periodista y decrecionista Richard Heinberg defendía que la civilización, la separación de nuestra verdadera Edad de Oro neolítica, fue el verdadero pecado original. Comparte con Blavatsky la idea de una religión originaria común y piensa que la pérdida de nuestra propia naturaleza debida a la civilización puede desandarse al menos en gran parte, tanto espiritual como económica y socialmente. El primitivismo de Heinberg dibuja, como horizonte, una sociedad New Age completamente desindustrializada a la que se habría de llegar mediante una toma de consciencia masiva o mediante una catástrofe que nos obligara a reconciliarnos con mamá Naturaleza y por tanto con nosotros mismos. Estamos, pues, ante la ideología de la Transition Culture.
{4} Toda religión o cosmovisión está repleta con el símbolo mágico del árbol. El árbol, además del árbol mágico de Peter Sloterdijk (¿árbol del conocimiento ilustrado por extensión del Árbol de la ciencia del bien y del mal?), está presente en los cultos más estravagantes desde tiempos inmemoriales y simboliza el núcleo central de la tribu, el eje central sobre el que pivota la esencia de la protección de toda la tribu: su «vínculo» ancestral, material y espiritual o «anímico». Por toda la podrida y agotada Tierra, las santas culturas primitivas escogieron la mítica imagen del árbol para simbolizar el Cosmos y expresar la vida, la sabiduría y la inmortalidad (el árbol de la vida). Como los árboles cósmicos de la mitología germánica, como los Tejos o árboles mágicos del cual los resucitados amigos druidas del Breogan céltico de la phantasmata nacionalista gallega extraían la sabia y recogían la corteza y bayas, para hacer secretísimos ungüentos y conjuros, y que era considerado el árbol de la Vida y la Muerte..., los árboles de la vida mesopotámicos, los inmortales árboles asiáticos curalotodo, el Árbol de la Mirra, el árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y de mal del Antiguo Testamento puesto en el Jardín del Edén «antes del cual no había en la tierra arbusto alguno del campo y ninguna hierba» (Génesis, 2, 5, 9.). El árbol del Jardín de las Hespérides en el huerto de Hera del cual brotaban las manzanas de oro de la inmortalidad, el roble del que colgaba el vellocino de oro de Jasón y sus argonautas. y hasta el «árbol filogenético» y de la taxonomía de la evolución de Linneo y de las especies darwinianas. Todos ellos menos el árbol esquemático de la biología presentan un rasgo común: para poseer sus mágicos frutos y sus beneficiosos efectos hay que luchar contra el monstruo guardián y pasar con éxito una prueba iniciática de consecuencias radicales para la vida de quién la protagoniza. Adán fracasó y su castigo ante el demonio fue ser desterrado del Paraíso y largado fuera a la árida y solitaria tierra. Lo mismo les ocurre a los derrotados terrícolas americaniyis que no pudieron «tomar la tierra» de la lujuriosa Pandora gracias al traidor del mahdi del Jake/Sully/Epimeteo convertido al navismo decrecionista. El salvajismo es premiado con el amor gatuno debajo del radiante árbol mágico.
{5} El Vínculo Sagrado con la Tierra y otras demencias: http://www.alcione.cl/nuevo/index.php?object_id=196 La sangre es un vínculo sagrado. El vínculo de los sacramentos, el vínculo matrimonial, Hebreos 13:4.
{6} Si antes y según el idealista objetivo de Cassirer, en la «fase –simbólica– de la expresión intuitiva... la esfera personal va surgiendo sólo gradualmente de la esfera positiva, y así como la intuición de la persona está ligada a la intuición de la posesión objetiva y la diversidad inherente a la mera relación posesiva debe repercutir también en la expresión del yo...» (Cf. Ernst Cassirer, Filosofía de las formas simbólicas, FCE 1971, vol. 1, pág. 241), ahora y con el decrecionismo navista la esfera personal –ese «yo»– se desgaja ideológicamente de la «posesión objetiva» (del crecimiento, del consumo, de la propiedad civilizada –y no cabe civilización sin la relación interna schmittiana del Estado: lo público y lo privado–) y acaba como siempre en un aglomerado homogéneo sin diversidad alguna, en un ser «vinculado» con el Todo: Pandora como una totalidad única, compacta y sublimada, la cual a través del «vínculo» logra y se percibe idealmente, phantasmalmente como una totalidad de partes intra partes perfecta.
{7} La callejera y medio salvaje sexualidad del gato, con sus lascivas actividades nocturnas y maullidos copulatorios lo convirtieron entre los antiguos egipcios en un símbolo de fertilidad, relacionándolo con el sol y la vida. Los egipcios domesticaron al gato y Sekhmet, la gran diosa leona del la guerra y protectora de los malos espíritus, fue renovada en Bastet, la nueva diosa gato, la cual es virgen y a la vez madre. La mezcolanza simbólica no es casual en el film Avatar, la na´vi felina Neytiri representa a la hembra inmaculada y salvaje, extraña a la civilización de los americaniyis de la que se «enamora» como un atontado nuestro Jake/Sully/Epimeteo/mahdi.
{8} Cf. Ernst Cassirer, Op. cit., vol. 2, pág. 152 y ss.

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